Beltrán Milla: «La diversidad no es un “extra”, es una necesidad»

En el marco del Día Internacional del Trabajador -1 de mayo-, entrevistamos a nuestro director de Alianzas y Donantes, Beltrán Milla, quien nos explica la importancia del sector empresarial para la inclusión de las personas con síndrome de Down y los beneficios de la inserción laboral en empresas ordinarias entre otros asuntos.

¿Por qué es importante que las empresas se impliquen activamente en la inclusión de personas con síndrome de Down más allá del cumplimiento normativo?

Porque hoy las empresas trabajan en entornos cada vez más complejos, por proyectos y con equipos multidisciplinares. En ese contexto, la diversidad no es un “extra”, es una necesidad. Igual que incorporamos perfiles de distintas edades, culturas o formaciones, incluir a personas con discapacidad aporta nuevas miradas, enriquece la toma de decisiones y mejora la capacidad de los equipos para entender la realidad.

La inclusión, por tanto, no es solo una cuestión social, sino una palanca clara de competitividad, innovación y mejora de los equipos.

¿Qué beneficios obtiene una empresa al contratar a personas con síndrome de Down?

En primer lugar, hablamos de normalización. Cerca de un 8-9% de la población tiene algún tipo de discapacidad, por lo que las empresas deben reflejar esa realidad también en sus equipos.

Además, incorporar personas con discapacidad permite a la empresa entender mejor a ese colectivo, detectar oportunidades y desarrollar productos o servicios pensados para ese segmento, que es un mercado amplio y muchas veces poco explorado.

Y, por supuesto, están los beneficios internos. Las personas con síndrome de Down suelen destacar por su resiliencia, su compromiso y sus ganas de trabajar. Superan muchos retos a lo largo de su vida y eso se traduce en empleados responsables, constantes y que generan un impacto muy positivo en el clima laboral. De hecho, muchas empresas, una vez que los incorporan, los consideran perfiles altamente valiosos.

¿Y al colaborar con entidades como DOWN ESPAÑA en proyectos de inclusión?

Colaborar con entidades como DOWN ESPAÑA permite a las empresas hacerlo bien desde el inicio y con un enfoque estratégico. No se trata solo de incorporar personas, sino de diseñar procesos que funcionen, que generen valor y que sean sostenibles en el tiempo.

Acompañamos a las empresas en todo el proceso: desde la identificación de puestos hasta la adaptación, la formación de equipos y el seguimiento. Esto reduce incertidumbre y facilita que la inclusión no sea algo puntual, sino integrada en la cultura de la empresa.

Además, trabajamos mucho la parte previa a la incorporación. Desarrollamos actividades de sensibilización y formación tanto para equipos directivos como para managers que van a liderar equipos con personas con discapacidad. Y también para el conjunto de la plantilla, a través de distintas dinámicas de team building: actividades al aire libre, roleplays, escape rooms, etc.

Este tipo de acciones son clave, porque preparan a la organización y facilitan que, cuando llega la incorporación, se haga en las mejores condiciones posibles.

¿Cuáles son las formas más efectivas de colaboración entre empresas y organizaciones sociales en este ámbito?

Para nosotros, las alianzas son clave, y están muy alineadas con el ODS 17, que pone el foco precisamente en la importancia de la colaboración para lograr los objetivos de desarrollo sostenible. Sin esa colaboración entre el sector privado y las entidades sociales, es muy difícil avanzar de forma real en inclusión.

Las colaboraciones más efectivas son aquellas que se plantean como alianzas a largo plazo. Muchas veces comienzan con acciones puntuales, pero cuando funcionan, evolucionan y crecen, dando lugar a relaciones mucho más amplias y estratégicas.

Trabajamos con las empresas en distintas líneas: inserción laboral, sensibilización y formación, iniciativas de captación de fondos tanto con empleados como con clientes, y acciones de visibilidad a través de marketing con causa, campañas o colaboraciones pro bono.

Este tipo de alianzas no solo generan impacto económico, sino también un gran alcance en términos de sensibilización, ayudándonos a llegar a sus stakeholders y a visibilizar la inclusión de las personas con síndrome de Down, que es uno de los pilares de nuestra misión.

¿Podrías explicar qué son las medidas alternativas de la Ley General de Discapacidad y cuándo se aplican?

La Ley General de Discapacidad establece que las empresas de más de 50 empleados deben contar con al menos un 2% de personas con discapacidad en plantilla.

Cuando una empresa no puede cumplir con esta cuota por motivos justificados, puede recurrir a las llamadas medidas alternativas, que son otras formas de contribuir a la inclusión.

¿Qué tipos de medidas alternativas pueden desarrollar las empresas para cumplir con la ley?

De forma sencilla, las empresas que no cumplen con ese 2% deben optar por medidas como contratar servicios o comprar productos a centros especiales de empleo o realizar donaciones a entidades sociales que trabajen en inclusión.

En este sentido, DOWN ESPAÑA es entidad perceptora de este tipo de medidas. A través de ellas, no solo canalizamos esos recursos hacia proyectos de inclusión, sino que también acompañamos a las empresas en un primer paso para acercarse a la discapacidad.

Muchas veces, estas medidas sirven como punto de partida para que, poco a poco, la empresa vaya avanzando hacia la incorporación directa de personas con discapacidad.

¿Qué tendencias ves en la colaboración entre empresas y tercer sector para impulsar la inclusión?

Estamos viendo una evolución clara hacia modelos más estratégicos y orientados a impacto. Las empresas ya no solo quieren hacer, sino entender qué están generando y cómo medirlo.

También están creciendo las colaboraciones que van más allá del empleo, utilizando la capacidad de las empresas para influir en la sociedad —a través de campañas, productos o experiencia de cliente— para sensibilizar a gran escala.

Y, en paralelo, cada vez hay más interés por integrar la inclusión dentro de las políticas ESG, especialmente en la dimensión social.

¿Qué importancia tienen las alianzas para la inclusión?

Estamos en un momento clave. La inclusión ya no puede quedarse en una cuestión de cumplimiento o de intención, sino que debe formar parte de la estrategia de las empresas y traducirse en impacto real.

Las compañías tienen hoy una enorme capacidad de influir, no solo a través del empleo, sino también a través de su relación con clientes, proveedores y la sociedad en general. Si ponemos esa capacidad al servicio de la inclusión, el impacto se multiplica.

Además, estamos trabajando para poder medir ese impacto, especialmente en lo que supone la incorporación de personas con discapacidad en las empresas. El objetivo es poder contar con datos que nos permitan visibilizar y valorar de forma objetiva el valor que aportan estas personas cuando se incorporan y desarrollan su trabajo en una organización.

Y para que todo esto ocurra, es fundamental trabajar en alianza. Desde DOWN ESPAÑA creemos firmemente que solo a través de la colaboración entre empresas y entidades sociales podremos avanzar hacia una sociedad verdaderamente inclusiva.

DOWN ESPAÑA reclama una jubilación anticipada para las personas con síndrome de Down acorde a su esperanza de vida

En el marco del Día Internacional del Trabajador, que se celebra hoy -1 de mayo-, desde DOWN ESPAÑA pedimos la modificación de la normativa laboral para adelantar la edad de jubilación de las personas con síndrome de Down a los 42-45 años.

“Por justicia y en cumplimiento del artículo 28 de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad -relativo al nivel de vida adecuado y protección social-es necesario asegurar el acceso en igualdad de condiciones de las personas con síndrome de Down a programas y beneficios de la jubilación a una edad más temprana, dada su menor esperanza de vida y su envejecimiento precoz”, asegura Mateo San Segundo, presidente de nuestra Federación.

Por ello, consideramos necesaria la reforma de la Ley General de la Seguridad Social teniendo en cuenta que la esperanza de vida de las personas del colectivo es algo inferior a los 65 años, frente a los 83 del resto de la población.

“La jubilación es un derecho fundamental por lo que debe aplicarse el principio de proporcionalidad”, afirma San Segundo. “Se trata de hacer justicia. Si la población general dispone de 15-20 años para disfrutar de la jubilación, las personas con síndrome de Down deberían poder disfrutar de un tiempo equivalente. Dar a cada uno lo que le corresponde es la idea de justicia de una sociedad avanzada”, concluye.

La regulación actual resulta insuficiente porque, aunque el Real Decreto 370/2023 permite adelantar la jubilación a los 56 años para personas con un grado de discapacidad igual o superior al 45%, esta medida no responde a la realidad de las personas con síndrome de Down por su menor esperanza de vida”. “Además -continúa San Segundo- no debemos olvidar que las personas con síndrome de Down presentan un envejecimiento prematuro, especialmente a nivel cognitivo, que afecta tanto a su capacidad laboral como a su calidad de vida a partir de los cuarenta años”.

 “La sociedad debe evitar situaciones de injusticia en el acceso a la jubilación y fomentar que las personas con síndrome de Down tengan una vida laboral activa, aunque esta vaya a ser más corta que la del resto de personas”. “Es importante recordar que, generalmente, se incorporan al mercado laboral más tarde -a partir de los 24 años-, que sus puestos de trabajo suelen ser de menor cualificación, menor remuneración y a tiempo parcial”, recuerda San Segundo.

Además, teniendo en cuenta que solo el 5% de las personas con síndrome de Down tiene trabajo en empresas ordinarias y con el objetivo de asegurar su derecho al empleo en igualdad de condiciones, reclamamos también un mayor impulso de las Administraciones Públicas en la inserción laboral, más oportunidades de empleo en empresas ordinarias y políticas de Empleo con Apoyo, la metodología más eficaz para la inclusión de personas con discapacidad en el mercado de trabajo.

“Nuestro objetivo como sociedad debiera ser conseguir que la mayor parte de las personas con síndrome de Down en situación de empleabilidad, estén trabajando antes de los 25 años y que puedan tener una vida laboral efectiva de al menos 20 años”, concluye San Segundo.

Con el objetivo de apoyar esta iniciativa y contar con el respaldo de la ciudadanía en esta reivindicación, hemos lanzado una campaña de recogida de firmas: Jubilación justa para las personas con Síndrome de Down

Descubre el proyecto “Territorios Inclusivos”

DOWN ESPAÑA pone en marcha Territorios Inclusivos, un programa de inserción laboral dirigido a personas con síndrome de Down que residen en núcleos rurales de menos de 30.000 habitantes.

En palabras de José Gutiérrez, director de Programas de DOWN ESPAÑA: “Este proyecto es especialmente relevante y necesario, ya que la realidad en los entornos rurales es más compleja para la inclusión de las personas con síndrome de Down: las oportunidades son más limitadas y los apoyos, escasos, por lo que iniciativas como ‘Territorios Inclusivos’ son esenciales para garantizar la inclusión laboral.”

El proyecto, financiado por el Fondo Social Europeo, a través de la Fundación MAPFRE, se desarrollará en varias entidades de nuestra red –Down Toledo, Down Valladolid, Down Ourense, Down Sevilla y Down Ávila– y podría beneficiar a más de 60 personas con discapacidad intelectual.

Nuestras asociaciones trabajarán para encontrar y favorecer oportunidades de inserción laboral en poblaciones con una densidad de 100hab/km2 y, una vez, establecidos los posibles procesos de contratación, acompañarán a sus usuarios a través de la metodología de Empleo con Apoyo, reconocida como una de las más eficaces para facilitar el acceso y mantenimiento del empleo de las personas con discapacidad intelectual, ofreciendo apoyos individualizados tanto a las personas como a las empresas.

Además de favorecer el acceso al empleo, Territorios Inclusivos busca reforzar el tejido socioeconómico de las zonas rurales para promover una sociedad más equitativa e inclusiva.

Irene Molina: “El ‘impedimento’ de la inclusión en el trabajo es el modelo laboral español”

La inclusión laboral de personas con síndrome de Down en nuestro país es realmente preocupante. Solo el 22% de las personas colectivo tiene un trabajo y, de ellas, apenas el 10% desarrolla su actividad laboral en el mercado ordinario.

Por ello, desde DOWN ESPAÑA, con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down -21 de marzo-, a través de nuestra campaña #NoSoyYoEresTú, reivindicamos más oportunidades de empleo en empresas ordinarias en las que las personas de nuestro colectivo puedan trabajar en empleos en los que desarrollen su talento y aptitudes y no sean simplemente una “cuota”.

En el spot #NoSoyYoEresTú dedicado al empleo parece que su protagonista, Carlos, está trabajando, pero lo que hace es una tarea irrelevante porque es la única responsabilidad que le dan en su empresa. Algo que le impide progresar en su desempeño profesional y que, además, le desespera porque él está capacitado para hacer mucho más.

Entrevistamos a Irene Molina, coordinadora de nuestra Red Nacional de Empleo, para conocer las reivindicaciones del grupo de profesionales que trabaja para garantizar la inclusión laboral de las personas con síndrome de Down en nuestro país.

 ¿Qué reivindica la campaña #NoSoyYoEresTú con relación al acceso al trabajo en el mercado ordinario?

La campaña lanza una crítica firme a la inclusión fingida y reivindica la inclusión real. Incluir no es incorporar a una persona con síndrome de Down de forma simbólica, sino integrarla como profesional con funciones definidas, responsabilidades claras y aportación productiva al conjunto de la empresa. El trabajo debe ser digno, con posibilidades de desarrollo y reconocimiento profesional y la inclusión real de las personas con discapacidad intelectual pasa por creer en la capacidad profesional de la persona a la que se contrata, ofrecerle las mismas oportunidades y demandarle las mismas responsabilidades que al resto de trabajadores.

En la escena “Impedimento”, vemos a Carlos realizando tareas irrelevantes pese a tener capacidad para mucho más. ¿Hasta qué punto refleja la realidad laboral?

Aunque esta situación está disminuyendo gracias al trabajo técnico de las entidades especializadas en la inclusión laboral, aún existen casos donde no se produce un verdadero ajuste persona–puesto. La clave está en aplicar procesos rigurosos de selección, definir bien el puesto y garantizar apoyos adecuados mediante la metodología del Empleo con Apoyo.

Sin embargo, la historia de Carlos en esa empresa no ejemplifica este escenario, sino que es una clara manifestación de la antítesis a la inclusión laboral: No hay tarea, no hay productividad, no hay igualdad de oportunidades; no se le puede llamar inclusión.

¿Qué es el Empleo con Apoyo?

Una metodología de inserción laboral dirigida a personas con discapacidad intelectual que tiene como objetivo facilitar su acceso, mantenimiento y desarrollo profesional en el mercado ordinario de trabajo, mediante la provisión de apoyos individualizados y ajustados a sus necesidades. Este modelo contempla la evaluación de competencias, el análisis y ajuste persona–puesto, la prospección empresarial, el acompañamiento en el proceso de selección y la intervención directa en el entorno laboral con el soporte de los preparadores laborales, que garantizan un seguimiento continuado hasta alcanzar el mayor nivel posible de autonomía y estabilidad.

Es el mecanismo que da seguridad tanto a la persona trabajadora como a la empresa, porque profesionaliza la inclusión y la convierte en una apuesta sostenible, estable y de calidad.

¿Por qué sigue existiendo la tendencia a asignar funciones simbólicas o de baja responsabilidad?

Esta tendencia, aunque en menor medida sigue existiendo, fundamentalmente, porque aún se dan ideas erróneas en torno a la discapacidad intelectual. En muchos casos, la empresa no actúa desde la mala intención, sino desde el desconocimiento y el miedo a equivocarse. Cuando no se comprende bien qué es el Empleo con Apoyo, ni se conocen las capacidades reales de las personas con síndrome de Down, se opta por la vía aparentemente más “segura”: asignar tareas sencillas, repetitivas o de escasa responsabilidad para evitar riesgos. Sin embargo, esa supuesta protección termina convirtiéndose en una forma de infravaloración profesional.

También influye una interpretación superficial de la responsabilidad social corporativa. Algunas organizaciones entienden la inclusión como un gesto reputacional o una acción de cumplimiento normativo, en lugar de integrarla dentro de su estrategia de gestión del talento. Cuando la motivación principal es “cumplir” o “visibilizar compromiso”, en lugar de incorporar valor real al equipo, el resultado suelen ser funciones simbólicas que no responden a un análisis técnico del puesto ni a un verdadero ajuste persona–puesto.

Es importante reseñar que cuando una persona percibe que no se confía en su capacidad, su desarrollo profesional se limita. Por el contrario, cuando se realiza una buena evaluación de competencias, se definen funciones claras y se ofrecen apoyos ajustados, el desempeño suele ser plenamente eficaz.

Actualmente, solo el 22% de las personas con síndrome de Down trabaja y apenas el 10% lo hace en empleo ordinario. ¿Qué nos dicen estos datos?

Estos datos evidencian con claridad que el modelo laboral español todavía no es suficientemente inclusivo y que la participación de las personas con síndrome de Down en el mercado ordinario sigue siendo claramente minoritaria. Pero no se trata solo de una cuestión cuantitativa, sino también cualitativa. Dentro de ese porcentaje reducido, abundan las contrataciones parciales, temporales o de escasa proyección profesional, configurando en muchos casos empleos de baja calidad que no garantizan estabilidad ni permiten construir un proyecto de vida autónomo. Si el empleo no genera ingresos suficientes ni ofrece continuidad, difícilmente puede convertirse en una verdadera herramienta de inclusión social.

Es cierto que algunas personas necesitan adaptaciones al puesto de trabajo o ajustes razonables que les permitan un adecuado desempeño atendiendo a su discapacidad, y que estos ajustes puedan pasar por jornadas laborales reducidas, pero en estos casos debería existir políticas públicas sólidas de complemento al empleo que permita garantizar una independencia económica real.

Del mismo modo, resulta imprescindible fortalecer los mecanismos de apoyo a la empresa ordinaria con la misma intensidad con la que históricamente se ha respaldado el empleo protegido. La inclusión plena en entornos laborales ordinarios requiere incentivos estables a la contratación, financiación suficiente para los servicios de Empleo con Apoyo y, además, un marco de seguridad jurídica claro y realista. Cuando hablamos de seguridad jurídica nos referimos a que la empresa tenga certeza sobre las obligaciones que asume, la estabilidad de las bonificaciones, la compatibilidad entre salario y prestaciones, el alcance de los ajustes razonables y el respaldo institucional en caso de incidencias. Muchas reticencias empresariales no se basan en la falta de voluntad, sino en la incertidumbre normativa.

¿Cuáles son las principales barreras que impiden que más personas con síndrome de Down accedan a un empleo digno y estable?

Las principales barreras son el desconocimiento empresarial, las bajas expectativas, la falta de alineación entre formación y mercado laboral, la financiación inestable de los servicios de apoyo, la sobreprotección familiar y un modelo que prioriza el cumplimiento formal frente a la calidad del empleo. Estas barreras no hablan de incapacidad individual, sino de un sistema que aún debe evolucionar.

¿En qué medida las bajas expectativas empresariales se convierten en un verdadero impedimento para la inclusión laboral?

Las bajas expectativas condicionan todo el proceso de inclusión desde el inicio. Si una empresa parte de la idea de que la persona no será capaz de asumir determinadas responsabilidades, tenderá a limitar sus funciones, a restringir su margen de crecimiento y a reducir su visibilidad dentro del equipo. Esto no solo afecta al rendimiento, sino también a la autoestima profesional del trabajador.

La expectativa genera realidad: cuando se confía, se estructura bien el puesto y se ofrecen apoyos adecuados, el desempeño responde positivamente.

Otro problema a destacar es que en algunos casos, el foco está en cumplir con la obligación legal (por ejemplo, la cuota del 2% de reserva para personas con discapacidad en empresas de más de 50 trabajadores, recogida en el Real Decreto Legislativo 1/2013) más que en garantizar que ese empleo sea estable, ajustado a competencias, con funciones reales, con posibilidades de desarrollo, y económicamente suficiente.

¿Qué cambios normativos o estructurales serían necesarios para que el empleo ordinario sea una opción real y mayoritaria?

Sería necesario reforzar los incentivos a la contratación en empresa ordinaria, garantizar financiación estable para los servicios de Empleo con Apoyo y establecer mecanismos que prioricen la calidad y estabilidad del empleo frente al mero cumplimiento formal. También es importante desarrollar sistemas de complemento económico cuando las jornadas reducidas sean necesarias, para asegurar verdadera independencia económica. El objetivo debe ser facilitar la entrada, pero también el mantenimiento y la promoción profesional.

¿Cómo influye el tipo de empleo en la autonomía, autoestima y proyecto de vida adulta?

El empleo es un elemento central en la construcción de la identidad adulta para cualquier persona, con o sin discapacidad. No solo cubre necesidades económicas, sino que aporta reconocimiento social, sentido de pertenencia y autoestima.

Un empleo digno permite plantearse la independencia del hogar familiar, la toma de decisiones propias y el desarrollo de un proyecto vital autónomo. Cuando el trabajo es estable y significativo, se convierte en un medio real para alcanzar una vida plena.

¿Cuál es el papel de las familias a la hora de impulsar la inclusión laboral?

El papel de las familias es determinante. Éstas pueden ser el principal motor de impulso cuando confían en las capacidades de sus hijos e hijas y fomentan su autonomía, o pueden convertirse en un freno cuando el miedo limita las oportunidades.

Acompañar no significa sobreproteger. Permitir asumir responsabilidades laborales es parte esencial del proceso hacia la vida adulta.

Es necesario también reseñar que es fundamental la coordinación entre las familias y los profesionales de apoyo de las entidades que trabajamos con personas con síndrome de Down. La inclusión laboral no puede trabajarse de manera aislada. Es necesario que exista una comunicación fluida, objetivos compartidos y coherencia en los mensajes que recibe la persona.

¿Qué mensaje lanza #NoSoyYoEresTú a las empresas que todavía ven la discapacidad como un riesgo o una dificultad?

El mensaje es claro: el verdadero problema no está en la persona con discapacidad, sino en la mirada que se proyecta sobre ella. La diversidad bien gestionada aporta compromiso, estabilidad y mejora del clima laboral. Incluir no es asumir un riesgo, es incorporar talento con acompañamiento técnico y garantías profesionales.

Y no es un riesgo por varias razones muy concretas. En primer lugar, porque no se trata de una contratación improvisada. Cuando se trabaja desde la metodología del Empleo con Apoyo, existe un análisis previo del puesto, una evaluación rigurosa de competencias, un proceso de ajuste persona–puesto y un acompañamiento profesional que reduce enormemente la incertidumbre. La empresa no está sola: cuenta con un equipo técnico que interviene antes, durante y después de la contratación.

En segundo lugar, porque la experiencia demuestra que las personas con síndrome de Down que acceden al empleo ordinario presentan altos niveles de compromiso, estabilidad y permanencia en el puesto.

Además, incluir no implica rebajar estándares de productividad ni alterar el funcionamiento de la empresa. Implica organizar adecuadamente el trabajo, definir funciones claras y, cuando sea necesario, aplicar ajustes razonables que, en la mayoría de los casos, son sencillos y de bajo coste.

Por último, reseñar que las empresas que apuestan por la inclusión de forma estructurada fortalecen su posicionamiento, su cultura corporativa y su coherencia interna.

¿Qué ejemplos o experiencias demuestran que, con los apoyos adecuados, las personas con síndrome de Down pueden desempeñar trabajos con eficacia y responsabilidad?

Existen múltiples experiencias en sectores como administración, logística, comercio o servicios donde, con un buen ajuste persona–puesto y apoyos adecuados, el desempeño es plenamente eficaz. Las evaluaciones de rendimiento muestran niveles altos de compromiso y estabilidad, lo que demuestra que la inclusión no es una excepción, sino una práctica profesional viable cuando está bien estructurada.

¿Cómo trabaja la Red Nacional de Empleo de Down España para impulsar la inclusión laboral?

La Red Nacional de Empleo con Apoyo de Down España es una estructura técnica de coordinación que cuenta en la actualidad con 70 entidades de toda España que trabajan específicamente en la inclusión laboral de personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual.

La Red trabaja coordinando a profesionales en todo el territorio para unificar protocolos de intervención, compartir herramientas técnicas y difundir buenas prácticas que han demostrado eficacia en distintos sectores empresariales. También apuesta por la formación continua de preparadores laborales, fortaleciendo su capacitación para asegurar procesos rigurosos de ajuste persona–puesto y mantenimiento en el empleo.

Además, impulsa alianzas estratégicas con empresas comprometidas con la diversidad y desarrolla una labor constante de prospección empresarial estructurada. Paralelamente, realiza incidencia institucional para mejorar el marco normativo y defender la financiación estable del Empleo con Apoyo, siempre desde una perspectiva técnica, profesional y basada en evidencia.

Colabora en: www.21demarzo.org

‘Lead Your Way’ avanza en el impulso del empleo inclusivo y la transformación digital con dos nuevas publicaciones

El proyecto europeo Lead Your Way, cuyo objetivo es impulsar la inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual, continúa avanzando hacia la creación de un mercado laboral más accesible y justo.

Fruto del trabajo realizado durante los últimos meses por los profesionales que conforman esta red de trabajo, el proyecto presenta dos nuevas publicaciones que buscan aportar soluciones prácticas y recomendaciones basadas en la investigación sobre el empleo con apoyo y la transformación digital.

Investigación sobre el empleo inclusivo en Europa

La primera publicación, un informe de investigación, proporciona una visión detallada sobre el estado del empleo con apoyo en varios países europeos.

Coordinado por la Dra. Lara Bezzina, este análisis destaca las políticas y prácticas existentes en materia de empleo en Croacia, Grecia, Malta, Rumanía y España. Además, analiza con especial énfasis en cómo la formación digital puede facilitar la inclusión laboral.

Los principales hallazgos del estudio subrayan avances logrados y retos persistentes, pues a pesar de los progresos en la legislación y las políticas de empleo inclusivo, el informe revela que aún persisten importantes barreras, como el estigma y las bajas expectativas sociales hacia las personas con discapacidad intelectual.

Además, los sistemas de beneficios actuales pueden actuar como desincentivos al empleo y refuerzan la dependencia en lugar de fomentar la autonomía.

Por otro lado, el estudio señala que las ONG y las empresas sociales juegan un papel crucial en cerrar las brechas, pero la falta de reconocimiento estructural y de financiación a largo plazo limita su capacidad para lograr un impacto sistémico.

Entre las recomendaciones del informe, se incluye la necesidad de integrar el empleo con apoyo dentro de las políticas nacionales, reformar los sistemas de beneficios, garantizar la continuidad del preparador laboral y promover la inclusión digital.

Estudio completo está disponible para su consulta en el siguiente enlace: https://www.sindromedown.org/storage/2026/01/Estudio-Empelo-con-Apoyo.pdf

Guía de Buenas Prácticas: del a la acción

La segunda publicación es una guía que recoge los resultados prácticos derivados de la investigación realizada y ofrece un conjunto de 20 prácticas destacadas que promueven el acceso al empleo ordinario para las personas con discapacidad intelectual.

Las prácticas seleccionadas se centran en el uso efectivo de la tecnología, el empleo con apoyo y el coaching laboral, y muestran cómo estos enfoques contribuyen a la inclusión social y la mejora de la empleabilidad de estas personas.

Una de las principales conclusiones de la guía es que la inclusión digital, cuando se utiliza correctamente, puede ser una herramienta poderosa para apoyar la autonomía en el trabajo. Sin embargo, sin un diseño accesible y apoyo dirigido, la transformación digital también puede aumentar la exclusión.

La guía también destaca la importancia de involucrar a los empleadores, los profesionales del sector y a los propios trabajadores en procesos de inclusión laboral coordinados, lo que asegura que las prácticas de empleo con apoyo sean más efectivas y sostenibles a largo plazo.

Para acceder a la guía y conocer las prácticas más innovadoras, puede consultar el siguiente enlace: https://www.sindromedown.org/storage/2026/01/Guia-de-buenas-practicas-sobre-empleo-y-nuevas-tecnologias.pdf

Con estas dos publicaciones, Lead Your Way refuerza su compromiso con la promoción de la inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual y, desde Down España, celebramos estos avances para que más personas de nuestro colectivo puedan disfrutar de una vida activa y plena con acceso a empleo y oportunidades para desarrollarse en la sociedad.

Más información sobre el proyecto europeo ‘Lead Your Way’ en su página web: https://leadyourwayproject.eu/project/ y en sus redes sociales: @leadyourwayproject y @leadyourwayproject.ue.

Down España pide a los Reyes Magos que hagan su magia y…

Queridos Reyes Magos, aunque confiamos en vuestra magia también somos conscientes de que los cambios reales de verdad se consiguen paso a paso, con dedicación, esfuerzo, trabajo y confianza.

Para este año 2026 nos gustaría pediros que sigamos avanzando para que la vida de las personas con síndrome de Down siga mejorando día a día.

Este año sería un buen momento para conseguir que más personas con síndrome de Down puedan asistir a las mismas aulas y compartir el mismo colegio que sus hermanos, y que sus madres y padres han elegido para ellos. Sabemos que es una petición posible porque, además de vuestra magia, contamos con la pasión y la dedicación de tantísimos profesores y educadores que trabajan para hacerlo posible. Confiamos en ellos porque sabemos que creen en la inclusión tanto como nosotros y que se esfuerzan mucho para que su alumno con síndrome de Down avance y sea uno más en su escuela y en el aula.

Echadnos una mano porque cuando hacemos que un alumno con síndrome de Down pueda ser protagonista activo en su escuela, avanzamos para construir esa sociedad incluyente que queremos para todos y todas.

También este año os pedimos que pueda salir aprobado un documento en que estamos trabajando junto al Ministerio de Derechos Sociales (dentro del Plan de Bienestar Saludable). Es una iniciativa que queremos que llegue a todas las Comunidades Autónomas de nuestro país para que se impliquen más en mejorar la atención sanitaria de las personas con síndrome de Down, sobre todo en su vida adulta. Creemos que va a resultar un buen documento y, con vuestra ayuda, esperemos que tenga más impacto.

No parece el mejor año para creer en consensos o en acuerdos políticos, pero los del síndrome de Down sabemos mucho de optimismo y de superar las dificultades.

Otra petición (es casi la de todos los años) es que hagáis posible que haya más personas con síndrome de Down con un puesto de trabajo. Tenemos muchas empresas que buscan personas con síndrome de Down y todavía pocas hay personas trabajando de forma inclusiva (en entornos laborales ordinarios).

Cada puesto de trabajo conseguido es un avance de vida para una persona, un paso adelante de opción de vida activa de sus hijos e hijas por parte de su familia y un ejemplo de que las personas con síndrome de Down PUEDEN SER ACTORES en nuestra sociedad, que su papel no es pasivo ni debe estar anclado a prestaciones o a ayudas sociales.

Si año a año conseguimos que haya más personas trabajando, también mejoraremos su autoestima y demostraremos que las personas con síndrome de Down APORTAN VALOR, a sus vidas y a todos nosotros como sociedad plural que somos… Echadnos una manita en esto, por favor.

Aquí la magia de verdad sería poder conseguir unas políticas de empleo valientes que promuevan cambios a mejor, que vayan dirigidas a fomentar el empleo ordinario y los apoyos necesarios para hacerlo realidad… pero tampoco os vamos a pedir imposibles (quizás introducir esta idea en algún sueño de alguno de nuestros responsables políticos ayudaría un poco)… esto nosotros solos no sabemos hacerlo.

Por último, nos gustaría pediros un deseo para todo nuestro país. Nos gustaría pediros que consigáis que todos los españoles y españolas, compartan la idea de que tener síndrome de Down no es “una desgracia del destino” y que el síndrome de Down es una vida que merece la pena ser vivida. Que empujéis para que más personas comprendan que, desde el momento que llegamos a este mundo, nuestro proyecto vital es de un futuro abierto, lleno de posibilidades, encrucijadas y opciones. Que nadie sabe cómo será su vida y dónde le llevará… y que, por eso mismo, asumir que una persona con síndrome de Down tendrá una vida desgraciada es algo totalmente injusto, que niega lo mejor de todos nosotros… que es nuestra humanidad y nuestra dignidad como seres humanos. Hoy os escribo en nombre de esas personas con síndrome de Down de las tanto aprendemos y tanto nos aportan… ¡haced vuestra magia para que más personas puedan vivir esta experiencia!

Gracias por acompañarnos, por vuestros regalos y por vuestra dedicación.

Este año nos hemos esforzado mucho y creemos “que nos hemos portado bien”.

Os queremos de corazón (lo mejor que tenemos). ¡Qué tengáis buena ruta y que hagáis felices a tantas personas como podáis!.

Un gran abrazo

“Queridos Reyes Magos, quiero que mis prácticas se conviertan en un contrato fijo”

Hoy conocemos la historia de Lucía, una joven de 29 años que actualmente trabaja haciendo prácticas como auxiliar en el Archivo Histórico de Toledo. Allí, digitaliza documentos e imágenes antiguas y realiza tareas administrativas.

Le encanta lo que hace… y le gustaría mucho poder quedarse. “Quiero seguir trabajando aquí con un contrato fijo”, nos cuenta con ilusión.

Lucía vivía en Madrid, pero ahora reside en Toledo con su madre y sus dos gatos. Está muy contenta con el cambio. Le gusta cocinar, disfrutar del ocio con amigos y, sobre todo, bailar. Es una apasionada del flamenco y lo practica en una escuela.

Su deseo para 2026 es tan sencillo como justo: tener un trabajo digno, estable y acorde a sus capacidades.

Como Lucía, son muchas las personas con síndrome de Down que quieren y pueden trabajar. Pero necesitan oportunidades reales para demostrar su talento.

Desde DOWN ESPAÑA defendemos que el empleo no solo es un derecho, sino una vía fundamental para la inclusión social.

Por eso, este año les pedimos a los Reyes y a quienes pueden ayudar a hacer realidad los sueños de tantas personas como Lucía:

  • Más oportunidades laborales en empresas del entorno para personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual.
  • Que los empresarios apuesten por la incorporación, promoción y mantenimiento del talento diverso en sus equipos.
  • Que la diversidad se entienda como una fortaleza y no como un obstáculo.
  • Que se consoliden políticas de Empleo con Apoyo estables y bien financiadas.
  • Que se desarrollen acciones específicas de inserción laboral desde las Administraciones Públicas.
  • Que existan sistemas de accesibilidad cognitiva que mejoren el acceso al empleo.
  • Que se promuevan la Formación Profesional y los itinerarios de orientación laboral adaptados.
  • Que los profesionales del Empleo con Apoyo tengan formación continua y condiciones estables.
  • Que los empleos sean de calidad, con jornadas y salarios dignos.

Y lo que es aún más importante:

• Que las propias personas con síndrome de Down crean en sus capacidades y se reconozcan como excelentes profesionales y que las familias les apoyen sin sobreproteger y confíen en sus proyectos de vida autónoma.
Porque la inclusión laboral no debe ser el final del camino, sino el inicio de una vida independiente y plena.

Esta Navidad, conviértete en Rey Mago y haz posible que el deseo de Lucía se haga realidad.
Puedes colaborar en nuestra campaña a través de la web de DOWN ESPAÑA: https://colabora.sindromedown.org/reyesmagos

DOWN ESPAÑA y Decathlon refuerzan su compromiso para impulsar el empleo inclusivo

En DOWN ESPAÑA hemos firmado un convenio de colaboración con Decathlon para reforzar el compromiso que mantenemos desde hace más de una década para promover juntos la inclusión laboral de personas con síndrome de Down u otra discapacidad intelectual en tiendas, centros logísticos y oficinas de Decathlon en todo el país. Además, con la firma de este acuerdo hemos establecido un marco estratégico y operativo que permitirá ampliar esta colaboración a localidades donde aún no estaba presente.

El convenio se convierte de esta manera en un punto de unión para garantizar un buen proceso de inclusión y la creación de entornos laborales más diversos y enriquecedores.

Todo esto es posible gracias al programa de Down España y nuestras entidades federadas, “Empleo con Apoyo”, que incorpora la figura del preparador laboral, que se encargará de acompañar a los candidatos y candidatas durante su integración en el puesto, así como ayudarle en la relación con el equipo. Además, esta figura también ofrecerá apoyo específico para aprender las tareas y funciones del puesto, alcanzar un rendimiento óptimo y desarrollar habilidades sociolaborales esenciales, como la puntualidad, el respeto a los horarios y la interacción con el equipo.

“Este acuerdo supone un paso más hacia la normalización del empleo de las personas con síndrome de Down en entornos laborales ordinarios, que además son muy dinámicos y con gran potencial para personas con discapacidad cognitiva, como son los del comercio y la atención al cliente. Valoramos muy positivamente que una empresa líder como Decathlon siga apostando por la inclusión, no sólo como un principio, sino como una práctica sostenible y beneficiosa que nos hace construir un mundo mejor”, asegura Agustín Matía, director gerente de Down España.

Por su parte, para Borja Sánchez, CEO de Decathlon España, “seguir avanzando en la inclusión laboral junto a Down España es algo de lo que nos sentimos profundamente orgullosos. Sabemos que la diversidad enriquece nuestros equipos y fortalece nuestra cultura de empresa, y gracias a esta colaboración podemos garantizar procesos de integración con el máximo respaldo profesional, reafirmando nuestro compromiso con la igualdad de oportunidades”.

Oportunidades para todos

Gracias al compromiso de Decathlon y al trabajo de nuestras asociaciones federadas, más de 20 personas con discapacidad intelectual trabajan en tiendas del grupo. Una de ellas es Daniel López, quien a sus 37 años está muy satisfecho con su trabajo en la tienda del centro comercial Thader, en Murcia: «Llevo trabajando en Decathlon 16 años. Las tareas que realizo son: atender en el área de ciclismo, limpiar la zona, descargar el camión de mercancía con la ayuda de mis compañeros y clasificar productos».

Según nos cuenta este joven usuario de la asociación murciana FUNDOWN le gusta mucho trabajar en la tienda, puesto que le hace «sentir productivo». «Además, la relación que tengo con mi responsable de tienda y con mis compañeros es muy buena. Me siento muy integrado y me ayudan en todo lo que necesito, somos un equipo», añade Daniel.

DOWN ESPAÑA impulsa la inclusión laboral: más de 300 personas con síndrome de Down han accedido a un empleo en 2025

La falta de oportunidades de acceso al empleo ordinario de las personas con síndrome de Down sigue siendo una realidad que evidencia la situación de exclusión laboral y social de las personas de nuestro colectivo.

Según un estudio de la Asociación Europea del Síndrome de Down (EDSA), el 95% de las personas con síndrome de Down que viven en países de la Unión Europea no trabaja. En España, solo el 22% de las personas con síndrome de Down tienen un trabajo y, de ellas, apenas el 10% desarrolla su actividad laboral en el mercado ordinario.

Teniendo en cuenta esta situación, desde el área de Empleo de DOWN ESPAÑA trabajamos en multitud de proyectos para impulsar la inclusión laboral de las persoans con síndrome de Down.

Durante el año 2025 hemos reforzado nuestro compromiso, a través de una estrategia basada en el trabajo en red, la colaboración con empresas y el acompañamiento personalizado en entornos laborales ordinarios.

Uno de los principales pilares de esta labor es la Red Nacional de Empleo con Apoyo, que en 2025 ha agrupado a 70 entidades de todo el territorio y a una red de más de 200 profesionales especializados en inclusión laboral. Esta red se ha consolidado como un espacio clave de coordinación, aprendizaje compartido y mejora continua de los servicios de empleo con apoyo que se desarrollan en toda España.

Dentro de las acciones llevadas a cabo por nuestra red de Empleo, destacamos las actuaciones de intermediación laboral con empresas, actividades de sensibilización para fomentar entornos laborales inclusivos, formación especializada para profesionales y para personas con síndrome de Down, así como iniciativas de investigación e innovación orientadas a mejorar la calidad del empleo y los apoyos ofrecidos.

En términos de impacto, en 2025 la red ha logrado más de 300 nuevos contratos laborales y ha prestado servicios de formación, orientación y acompañamiento a 2.277 personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual, lo que refleja el alcance y la solidez del modelo de empleo con apoyo impulsado por DOWN ESPAÑA.

Asimismo, nuestra Federación mantiene convenios de colaboración con más de 20 empresas a nivel nacional para impulsar la inclusión laboral en entornos ordinarios. En este ámbito, destacamos nuevos acuerdos con empresas de gran relevancia como Decathlon, Obramat, MediaMarkt o Sanitas, que refuerzan el compromiso del tejido empresarial con la diversidad y la igualdad de oportunidades.

Por otro lado, la campaña de sensibilización por la inclusión laboral desarrollada en torno al mes de mayo, puso el foco en el derecho al empleo de las personas con síndrome de Down con un mensaje claro y directo: «No soy una excepción, soy una persona a la que le dieron una oportunidad». Disponible aquí: https://www.youtube.com/watch?v=b24WaNimb_g

A través de testimonios reales, la campaña contribuyó a visibilizar el talento del colectivo y a romper estereotipos en el ámbito laboral.

En esta misma línea de incidencia, el área de Empleo impulsó una nueva edición del Foro Empresarial “Alianzas por la Inclusión”, un espacio de encuentro con empresas donde se siguen compartiendo experiencias, buenas prácticas y estrategias reales para promover la contratación en entornos ordinarios y reforzar el compromiso del tejido empresarial con la inclusión. (Más información sobre el Foro aquí).

Por último, destacamos la reciente campaña de Navidad en la que Lucía, una joven con síndrome de Down de 29 años, pide en su carta a loa Reyes Magos una oportunidad de trabajo fijo.

Para que su deseo se haga realidad, es necesario una apuesta firma por la inclusión laboral de las personas con síndrome de Down por parte de las familias, Gobierno, Administraciones e, incluso, la sociedad general.

Descubre más sobre nuestro trabajo por la inclusión laboral aquí: https://www.sindromedown.org/creamos-inclusion/empleo/empleo-inclusivo-empleo-con-apoyo/

Así es Digi Lab, un proyecto para reducir la brecha laboral a la que se enfrentan las personas con síndrome de Down

El acceso al empleo ordinario para las personas con síndrome de Down sigue siendo una asignatura pendiente. Según datos de la Asociación Europea del Síndrome de Down (EDSA), el 95% de las personas con síndrome de Down en la Unión Europea no trabaja. En España, apenas el 22 % accede a un empleo, y solo el 10 % de ellas lo hace en el mercado ordinario.

Para revertir esta situación, DOWN ESPAÑA, VASS UNIVERSITY y Fundación VASS han desarrollado durante un año el proyecto Digi Lab. Esta iniciativa innovadora ofrece formación en competencias digitales a través de talleres prácticos y experiencias inmersivas apoyadas en la inteligencia artificial, y está dirigida a personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales.

Con motivo del Día Mundial de la Usabilidad -fecha para concienciar sobre la importancia de diseñar productos y servicios accesibles para todos- DOWN ESPAÑA y Fundación VASS han celebrado este jueves una presentación para compartir los resultados de este proyecto.

Durante el evento, que ha tenido lugar en la asociación DOWN TOLEDO, varios alumnos del programa han recibido sus diplomas de formación en “Introducción a la Programación”. Además, Antonio Rueda, director de Fundación VASS; Agustín Matía, director de DOWN ESPAÑA; Trinidad Escobar, presidenta de DOWN TOLEDO y Arecia Rodríguez, preparadora laboral de DOWN TOLEDO, han explicado las claves de esta iniciativa formativa.

‘Digi Lab’, un proyecto innovador al servicio de la inclusión laboral

“Gracias a ‘Digi Lab’, demostramos que el mundo digital también es parte del mundo de las personas con síndrome de Down u otra discapacidad intelectual. 105 jóvenes de siete entidades de DOWN ESPAÑA de diferentes puntos del país han recibido una formación que les ayudará a acabar con algunas barreras de la inclusión laboral”, ha afirmado Agustín Matía.

Por su parte, Antonio Rueda, director de Fundación VASS —entidad premiada en la categoría “Diversidad e Inclusión Digital” en los Digital Skills Awards Spain 2025— ha destacado: “Digi Lab demuestra que la tecnología puede y debe ser una herramienta de igualdad. Ver cómo estos jóvenes aprenden a programar y ganan confianza en sus capacidades digitales es la mejor muestra de lo que significa construir un futuro más inclusivo. Desde Fundación VASS y VASS University trabajamos para que la digitalización sea realmente una oportunidad para todos, impulsando proyectos que encarnan nuestro propósito de llevar el talento digital para todos.”

Para Lucía Bravo, una de las alumnas de Digi Lab, “esta formación ha sido interesante”. “Seguro que me ayuda a encontrar trabajo”, ha añadido la joven durante su participación en el evento.

Además de la formación en competencias digitales, Digi Lab incluye la elaboración de planes individualizados de inserción laboral y la capacitación de profesionales de la Red Nacional de Empleo con Apoyo de DOWN ESPAÑA.  

Se trata de un proyecto que complementa otras iniciativas de DOWN ESPAÑA y Fundación VASS como ‘Paso Adelante’, una app para gafas de realidad virtual diseñada para ayudar a las personas con discapacidad intelectual a prepararse para las situaciones cotidianas del mundo laboral, que ha recibido el Premio Global Tech Awards 2025.

Esto se cerrará en 0 segundos