M. Santiago: “La salud ocular debe ser una prioridad desde los primeros meses de vida de las personas con síndrome de Down”

Ayer, celebramos, junto al grupo oftalmológico Miranza Instituto Gómez-Ulla, el webinar “Cuidando la mirada. Salud ocular en las personas con síndrome de Down” en el que la especialista de oftalmología pediátrica, la Dra. María Santiago, explicó a los asistentes a la sesión on line por qué “la salud ocular debe de ser una prioridad desde los primeros meses de vida de las personas con síndrome de Down”.

Durante su intervención, la experta destacó que “entre un 60 y un 70 % de las personas con síndrome de Down presentará a lo largo de su vida algún problema de visión susceptible de tratamiento”. Por ello, insistió en “la importancia de mantener revisiones oftalmológicas periódicas desde la infancia y durante toda la vida”.

“En las revisiones pediátricas se debe poner especial atención a la agudeza visual, la presencia de catarata, la motilidad ocular extrínseca y los defectos refractivos. En los adultos, además de la exploración de la agudeza visual, debe realizarse una biomicroscopía completa, en busca de patología palpebral, corneal o cristaliniana”, señaló Santiago.

La doctora abordó algunas de las alteraciones visuales más frecuentes, como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y el estrabismo. También dedicó un espacio a la importancia de la detección precoz de las cataratas y del queratocono. Además, explicó la relación entre determinados problemas oculares y las alteraciones posturales, como la tortícolis.

En palabras de la especialista. “hasta el 80% de los casos de tortícolis en personas con síndrome de Down pueden deberse a una causa oftalmológica identificable, cuyo tratamiento puede mejorar notablemente la situación”.

Antes de dar paso al turno de preguntas, Santiago recordó que “cuidar la salud visual contribuye al desarrollo, el aprendizaje y la autonomía de las personas con síndrome de Down”.

Conferencia completa:

S. Perpiñán: “Es imprescindible reflexionar sobre cómo acompañar mejor a las familias de bebés con síndrome de Down en el ámbito sanitario”

“Los primeros momentos que viven las familias cuando reciben el diagnóstico de síndrome de Down prenatal o cuando su bebé ya ha nacido son muy importantes y generan un gran impacto emocional que se les queda profundamente grabado en la memoria. Esa vivencia puede marcar el vínculo que tengan con su hijo o hija y también su proyecto vital”, explica nuestra asesora de Atención Temprana, Sonsoles Perpiñán.

Teniendo en cuenta esta afirmación, la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN) ha diseñado dos formaciones junto a DOWN ESPAÑA dirigidas a profesionales de Enfermería, Matronas y Fisioterapia, centradas en esta primera etapa en el periodo prenatal, la infancia y la adolescencia.

Las formaciones están disponibles para cualquier persona que se registre la plataforma Fuden Inclusiva, en formato MOOC, lo que permitirá a los profesionales acceder a los contenidos y gestionar su formación de manera autónoma.

Además, la Universidad de Castilla – La Mancha la reconoce de forma gratuita con un crédito ECTS para estudiantes de Enfermería y Fisioterapia.

Los dos cursos abordan, respectivamente, la atención sanitaria y el consejo prenatal ante el diagnóstico de síndrome de Down y la atención integral a niños, niñas y adolescentes con síndrome de Down.

A través de ellos, ambas entidades, intentan proporcionar a los profesionales sanitarios conocimientos y herramientas que contribuyan a ofrecer unos cuidados de calidad, respetuosos con los derechos de las personas con síndrome de Down y sus familias y ajustados a sus necesidades en las diferentes etapas vitales.

“Desde DOWN ESPAÑA, estamos encantados de que se pongan en marcha iniciativas de formación sobre cómo mejorar el acompañamiento a las familias de bebés con síndrome de Down en el ámbito sanitario como está, que mejorará los procesos informativos y estratégicos de profesionales”, afirma Perpiñán.

La presentación de estas nuevas formaciones se ha realizado en el marco del III Congreso Internacional de FUDEN Cooperación Enfermera (CIFECOOP), que se celebra los días 24 y 25 de septiembre de 2026 en Madrid, bajo el lema “Democratizar la salud desde los cuidados: una nueva misión”.

El lanzamiento de estos nuevos contenidos formativos da continuidad a la colaboración que DOWN ESPAÑA y FUDEN mantienen desde hace años para favorecer el acceso a la salud de las personas con síndrome de Down y mejorar la respuesta que reciben por parte del sistema sanitario.

A lo largo de esta trayectoria conjunta, ambas organizaciones han apostado especialmente por la formación y sensibilización de los profesionales sanitarios, entendiendo que disponer de profesionales con conocimientos específicos sobre síndrome de Down, pero también con herramientas para ofrecer una atención accesible, individualizada y respetuosa, es fundamental para avanzar hacia una atención sanitaria de calidad.

Este nuevo proyecto se desarrolla en el marco de los programas de DOWN ESPAÑA financiados a través de la subvención del 0,7 % del IRPF del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.

Accede aquí a los dos MOOC de Fuden Inclusiva:

Nagore Nieto: «El diagnóstico precoz y la atención a los primeros signos del Alzheimer son muy importantes para adecuar los apoyos»

Hoy, 21 de septiembre, se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha especialmente significativa para las personas con síndrome de Down, entre quienes existe una alta prevalencia de esta enfermedad a medida que envejecen. Con motivo de este día, hemos entrevistado a la coordinadora de nuestra Red Nacional de Vida Adulta y Envejecimiento, Nagore Nieto, para conocer mejor esta realidad, especialmente, para profundizar en los apoyos que necesitan las personas con síndrome de Down y enfermedad de Alzheimer.

  • ¿Por qué es especialmente importante hablar de Alzheimer cuando hablamos del envejecimiento de las personas con síndrome de Down?

Es especialmente importante hablar de enfermedad de Alzheimer y síndrome de Down porque entre ambas existe una conexión genética directa que va a condicionar la etapa final de vida de este colectivo.

En el cromosoma 21 se encuentra el gen precursor de la proteína de amiloide, que será responsable de la sobreproducción de esta proteína y posteriormente formará las placas típicas de la enfermedad de Alzheimer que llevarán progresivamente a la destrucción neuronal y sus consecuencias derivadas.

Esta enfermedad se convierte en la principal causa de fallecimiento del colectivo con una incidencia muy elevada y a una edad inusualmente temprana.

Esto respecto a la relación enfermedad de Alzheimer y síndrome de Down, pero también tiene una relación directa con la idea de “envejecimiento precoz” a la que solemos hacer referencia al hablamos de las personas con síndrome de Down.

  • ¿Cuáles suelen ser las primeras señales de alerta que pueden hacer pensar que una persona con síndrome de Down está desarrollando Alzheimer?

Generalmente las primeras manifestaciones suelen estar asociadas a cambios sutiles en el comportamiento, la personalidad y la apatía, generalmente antes que la pérdida de memoria en sí misma. En la mayoría de los casos comenzamos a percibir pequeñas trasformaciones en su forma de ser y actuar.

Es muy común notar que de manera progresiva van perdiendo el interés por cosas que antes le gustaban, se vuelven más apáticas o comienzan a aislarse de familia y amigos.

También es frecuente que aparezcan cambios de humor repentinos, con una mayor irritabilidad, tristeza o ansiedad ante situaciones que antes controlabas bien.

Con el tiempo empiezan a surgir dificultades en el día a día, como despistes en tareas sencillas, dificultades para mantener la atención o la pérdida de pequeñas habilidades y rutinas que hasta el momento tenían dominadas.

  • Una vez que aparecen estos primeros cambios, ¿qué tipo de apoyos necesita la persona para poder seguir manteniendo la mayor autonomía y calidad de vida posibles?

Es importante saber que el deterioro va a ser progresivo y va a estar condicionado en parte, tanto por las habilidades y herramientas adquiridas previamente, como por el mantenimiento de la funcionalidad que se estimule en esta etapa.

Cuando aparecen los primeros síntomas el principal objetivo es ayudar a la persona a mantener durante el mayor tiempo posible sus habilidades actuales, adaptando sus actividades y apoyos de manera progresiva y garantizando su seguridad y bienestar.

Es importante establecer rutinas diarias claras y predecibles e ir realizando adaptaciones en su realización de manera que reduzcamos su desorientación o malestar.

A nivel emocional y social, la persona necesita mantener el mayor tiempo posible sus vínculos y relaciones, así como la garantía de una comunicación afectuosa basada en el respeto y la empatía, que garantice sus tiempos de respuesta y acción con el fin de evitar discusiones y frustración

Por eso, es fundamental que las familias comprendan la enfermedad y lo que implica, encontrando la mejor manera de afrontarla juntos. En este camino, las entidades que trabajamos con personas con síndrome de Down y Alzheimer tenemos la gran responsabilidad de acompañar, guiar y apoyar a los familiares para garantizar que nunca se sientan solos en este proceso.

  • ¿Cómo podemos adaptar el entorno, las rutinas y las actividades cotidianas para que la persona se sienta segura, comprendida y siga participando en su propia vida?

Para adaptar el entorno y las rutinas, la clave es crear espacios seguros, intuitivos y predecibles, que compensen la pérdida de memoria o las dificultades comunicativas, entre otras. Para ello podemos ir incorporando adaptaciones o apoyos en las rutinas diarias tales como organizando el día a día bajo horarios fijos y agendas visuales con fotos, dividiendo las tareas complejas en pasos más sencillos, reduciendo sus opciones de elección a solo dos alternativas para evitar frustraciones y priorizando siempre el éxito de intentarlo sobre la perfección del resultado para proteger su autoestima.

 Muchas de estas medidas no requieren grandes recursos, ni suponen grandes cambios, pero para llevarlas a cabo puede resultar de gran ayuda contar con profesionales conocedores de esta realidad que nos orienten y acompañen en el proceso.

  • A medida que avanza la enfermedad, pueden aparecer dificultades de comunicación. ¿Qué recomendaciones darías para seguir comunicándonos con la persona y comprender lo que necesita o quiere expresar?

Tal y como recogimos en la guía “Cuidando de ti y de mi” de Down España, la comunicación puede ser un factor clave de cara a mantener el bienestar emocional y la dignidad de las personas con síndrome de Down y enfermedad de Alzheimer en esta etapa.

Tener en cuenta aspectos como la adaptación de nuestros mensajes utilizando frases cortas, sencillas y directas, manteniendo el contacto visual o señalando los objetos a los que nos referimos puede resultar de gran ayuda.

Es importante mostrar especial atención a la comunicación no verbal, prestando especial atención a sus gestos, miradas y tono de voz, así como evitar contradecir o corregir errores lingüísticos o confusiones optando siempre por validar la idea o emoción que intenta transmitirnos con el fin de reducir en gran medida situaciones de frustración y ansiedad en la persona.

Además, aspectos como el respeto de sus tiempos de respuesta, ofreciendo el espacio necesario para que organice sus ideas sin interrupciones ni prisas y sobre todo, sin terminar las frases por ellas de manera precipitada son medidas que resultan de gran ayuda.

  • ¿Qué papel juegan el bienestar emocional, las relaciones personales y la participación social?

Sin duda, los tres aspectos juegan un papel fundamental en el bienestar de la persona que padece esta enfermedad. Sentirse querida, respetada y rodeada de cariño pueden disminuir en gran mediada la aparición de ansiedad, tristeza o agresividad, cambios de conducta con los que nos podemos encontrar debido a la frustración y confusión que puede provocarnos la enfermedad.

Además, evitar el aislamiento y mantener el contacto con familiares, amigos o vecinos puede resultar herramientas de estimulación natural para su cerebro de gran importancia. Compartir paseos, actividades y pequeñas charlas adaptadas a su situación pueden ayudar a preservar aspectos como la atención y la comunicación, además de favorecer un sentimiento de seguridad importante.

  • Para las familias y personas cuidadoras, acompañar este proceso puede ser complejo. ¿Qué consejos les darías para afrontar los cambios de comportamiento, la pérdida de capacidades o los momentos de mayor dificultad?

Acompañar en este proceso no es sencillo y generalmente supone un desgaste importante tanto en la persona cuidadora como en el entorno más cercano, por lo que el primer paso para cuidar bien, diría que es conocer bien la enfermedad y por qué suceden ciertas cosas.

La información nos ayuda a identificar y anticipar algunas situaciones, favoreciendo la adquisición de herramientas y estrategias para responder a ellas de la mejor manera posible.

Por otro lado, aprender a cuidar de uno mismo sin sensación de culpa. Es importante entender que el proceso puede ser largo, y contar con apoyos va a resultar de gran ayuda. Compartir el cuidado con otros familiares, tomarse tiempos de descanso y desconexión o solicitar ayuda externa también es muestra de responsabilidad y amor.

Por otro lado, es importante comprender que en muchas ocasiones es la enfermedad la que hace que se den conductas tensas o respuestas desproporcionadas, no su ser querido de manera voluntaria o malintencionada. Entenderlo así puede evitar sentimientos de ataques o comportamientos injustos como algo personal.

Contar con grupos de personas que se encuentren en situaciones similares también puede ser de gran ayuda.

  • ¿Cómo de importante es la figura de los hermanos en estos casos?

Los hermanos constituyen un pilar fundamental y de gran valor en la vida de las personas con síndrome de Down, y manera especial en esta etapa convirtiéndose en el relevo natural de cuidado y sostenimiento familiar.

A medida que los padres envejecen o faltan, generalmente son los que asumen la responsabilidad de gestionar los apoyos y tomar decisiones, garantizando la protección de la persona en esta etapa.

En muchas ocasiones son ellos los que perciben cambios en su hermano o hermana y quienes toman la iniciativa de buscar tanto un diagnóstico, como los recursos más adecuados para garantizar su bienestar el mayor tiempo posible.

  • ¿Qué apoyos deberían tener las familias y los profesionales para evitar la sobrecarga y poder seguir ofreciendo un acompañamiento de calidad?

Para evitar la sobrecarga y garantizar un cuidado de calidad tanto las familias como los profesionales necesitan una red de recursos especializados y coordinados que garanticen tanto la mejor atención de la propia persona con síndrome de Down y enfermedad de Alzheimer, como la de sus familiares y profesionales que trabajan con ellas.

Es importante que esa red sea flexible y que permita adaptarse a cada situación familiar. No todas las personas necesitan lo mismo y sería necesario poder contar con un catálogo variado de recursos como asistencia domiciliaria, centros de día o estancias temporales entre otros recursos, que puedan cubrir las necesidades que cada situación plantea.

Asimismo, disponer de terapia individual o de grupos de ayuda mutua resulta de gran importancia para aprender a gestionar el desgaste emocional, la frustración y el duelo que pueden aparecer en el transcurso de la enfermedad, así como asesoramiento legal para la toma de decisiones. Contar con una orientación que agilice tramites como los de dependencia y ayudas económicas puede aliviar en gran medida el estrés de las familias.

A nivel profesional es necesaria una capacitación continuada y herramientas de evaluación y seguimiento adaptadas al colectivo, así como ratios de personal adecuadas.

  • ¿Te gustaría añadir algo más?

Las entidades que trabajamos con personas con síndrome de Down hemos ido encontrándonos con la enfermedad de manera progresiva y hemos ido preparándonos para dar los mejores servicios y respuestas a cada situación. De esta necesidad surge la Red Nacional de Vida Adulta y Envejecimiento de Down España desde la que de manera paralela hemos idos dando respuesta a las necesidades que nos han ido planteando: familias, profesionales y como no, las propias personas con síndrome de Down.

En la actualidad contamos con varias Guías, ofrecemos formaciones y hemos diseñado un Protocolo de evaluación y seguimiento para etapa adulta y envejecimiento que está siendo de gran utilidad tanto para detectar cambios como para evaluar su posible causa y diseñar las mejores intervenciones. Este protocolo acaba de presentarse en su versión digital y estamos seguras de que va a suponer un gran avance tanto para nuestras intervenciones como profesionales, como para avanzar en el conocimiento de esta etapa vital de las personas con síndrome de Down y su relación con la enfermedad de Alzheimer.

Para acceder a nuestra guía ‘Cuidando de ti y de mi’, haz clic aquí.

Puedes volver a ver la entrevista que hicimos a Nagore Nieto sobre el envejecimiento de las personas de nuestro colectivo aquí:

M. Villadén: “En estos momentos, en Ceuta está en juego la continuidad de la autonomía y el bienestar de las personas con síndrome de Down”

Desde el pasado mes de julio, la ciudad de Ceuta atraviesa una situación especialmente compleja que está afectando al funcionamiento de las asociaciones que trabajan con personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual.

Una de ellas es DOWN CEUTA, donde la incertidumbre y la alteración de las rutinas están teniendo un impacto directo en las actividades cotidianas de la asociación.

Para conocer mejor cuál es su realidad, cómo están viviendo este momento las familias y qué medidas se están adoptando para garantizar los apoyos, entrevistamos a María Luisa Villadén, presidenta de DOWN CEUTA y madre de una joven con síndrome de Down, y recogemos también la visión de responsables de la entidad.

 

1.- ¿Cuál es la situación que está viviendo actualmente la asociación y cómo está afectando a las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual que participan en vuestras actividades?

Actualmente, la situación excepcional que vive Ceuta está afectando a la vida cotidiana de toda la ciudad y, de manera especial, a las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual que necesitan apoyos, estabilidad y rutinas que les proporcionen seguridad.

Desde la asociación, estamos observando un aumento de la preocupación y la inseguridad, especialmente entre algunas familias, debido a la zona en la que residen y a las dificultades que pueden estar generando determinados desplazamientos. Esta situación también tiene su reflejo en las personas usuarias que participan en nuestros programas y actividades.

Ante estas circunstancias, queremos transmitir tranquilidad y confianza, manteniendo nuestro compromiso de acompañar y apoyar tanto a las personas usuarias como a sus familias.

Nuestro objetivo es que, siempre que las circunstancias lo permitan, los programas y las diferentes actividades puedan seguir desarrollándose con la mayor normalidad posible en un entorno seguro y estable para todos y todas.

2.- ¿Qué dificultades concretas están encontrando ahora mismo vuestros chicos y chicas para poder acudir a la asociación y mantener sus rutinas?

En estos momentos, la situación está afectando especialmente a la independencia y autonomía de las personas usuarias.

Personas adultas que habitualmente acudían solas a la asociación están necesitando ahora el acompañamiento de algún familiar. Esta situación también afecta a quienes trabajan, ya que algunas familias manifiestan sentirse inseguras tanto en los desplazamientos como en los momentos de entrada y salida de sus puestos de trabajo.

Esto está provocando cambios en las rutinas y en la organización diaria de muchas familias y, en algunos casos, impide que la persona pueda acudir a la asociación y tenga que permanecer en casa.

Todo ello supone una merma temporal de la autonomía que habían adquirido y dificulta el mantenimiento de hábitos cotidianos que son especialmente importantes para las personas con síndrome de Down.

3.- ¿Qué consecuencias puede tener para las personas del colectivo dejar de asistir temporalmente a sus actividades, talleres o programas habituales?

Las consecuencias pueden ser importantes, ya que los apoyos y las actividades que ofrecemos son fundamentales para mantener los aprendizajes y las habilidades adquiridas por las personas con síndrome de Down.

Además, poder seguir contando con estos servicios contribuye de manera significativa a su bienestar emocional y al de sus familias.

Cuando una persona deja de practicar determinadas habilidades durante un periodo de tiempo, puede disminuir su seguridad y confianza.

 Asimismo, una interrupción prolongada de estas rutinas puede generar frustración, ansiedad o inseguridad y, en algunos casos, favorecer una mayor dependencia del entorno familiar.

Por este motivo, desde DOWN CEUTA consideramos especialmente importante mantener, siempre que las circunstancias lo permitan, los programas, actividades y apoyos, adaptándolos a las necesidades de cada persona y a la situación que se está viviendo.

4.- ¿Cómo están viviendo esta situación las familias?

Las familias están viviendo estos momentos con preocupación e incertidumbre, especialmente ante la falta de previsión sobre cuánto tiempo puede prolongarse y sobre cómo puede afectar a su día a día si esta situación se mantiene en el tiempo.

Esto supone una carga añadida para las familias, que tienen que reorganizar diariamente sus rutinas y buscar nuevos apoyos para garantizar que sus hijos, hijas o familiares puedan seguir participando en sus actividades y conservar, en la medida de lo posible, su autonomía.

Desde DOWN CEUTA estamos en contacto permanente con las familias, facilitando información, coordinando los apoyos necesarios y atendiendo sus necesidades e inquietudes. Nuestro objetivo es que se sientan acompañadas y respaldadas durante este periodo y que sepan que pueden contar con la Asociación ante las dificultades que puedan surgir.

5.- En estos momentos, ¿qué es lo que más preocupa a la asociación de cara a las próximas semanas?

Nos inquieta especialmente que una situación que inicialmente puede parecer temporal termine prolongándose y provocando una pérdida de continuidad en los procesos de autonomía, aprendizaje y participación de las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual.

También nos preocupa el impacto que esta situación pueda tener en las familias, que podrían verse obligadas a asumir durante más tiempo responsabilidades y apoyos adicionales en el día a día, especialmente en los desplazamientos y en el mantenimiento de las rutinas.

Por ello, consideramos fundamental poder mantener la continuidad de los apoyos y actividades, siempre que las circunstancias lo permitan, y seguir acompañando a las personas usuarias y a sus familias para minimizar, en la medida de lo posible, el impacto de esta situación.

6.- ¿Qué medidas habéis tenido que tomar desde la asociación para intentar mantener la atención y el acompañamiento a vuestros usuarios?

Estamos trabajando para mantener el vínculo, la atención y el acompañamiento de las personas usuarias, adaptándonos en todo momento a las circunstancias y a las necesidades de cada familia.

Una de nuestras principales medidas ha sido mantener un contacto cercano y continuo con las familias, ofreciendo información, escuchando sus preocupaciones y coordinando los apoyos necesarios.

Al mismo tiempo, estamos priorizando el mantenimiento de las rutinas, las habilidades sociales, la autonomía y el bienestar emocional de las personas usuarias. También hemos reforzado el mensaje de tranquilidad y cercanía, procurando que los espacios de trabajo sean seguros, estables y de confianza, tanto para las personas usuarias como para sus familias y las profesionales de la asociación.

Siempre que las circunstancias lo permiten, mantenemos nuestras actividades y rutinas habituales, realizando las adaptaciones que sean necesarias para garantizar la continuidad de los apoyos y minimizar el impacto que esta situación pueda tener en las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual.

 7.- ¿Qué necesitáis o reclamáis a las administraciones y a las instituciones de Ceuta para poder garantizar la continuidad de las actividades?

Pedimos que las entidades que trabajamos diariamente con personas con síndrome de Down seamos tenidas en cuenta en la planificación y en la toma de decisiones relacionadas con las medidas que se adopten durante esta situación.

Necesitamos contar con el apoyo y la coordinación de las Administraciones, especialmente cuando las circunstancias puedan impedir o dificultar la asistencia presencial a la asociación.

Es importante disponer de alternativas y de los recursos necesarios que permitan mantener, en la medida de lo posible, la atención, los apoyos y el acompañamiento a las personas usuarias y a sus familias.

Queremos poner de manifiesto que las personas con síndrome de Down tienen derecho a mantener sus oportunidades de aprendizaje, participación y desarrollo de su autonomía. Por ello, consideramos fundamental que, ante situaciones excepcionales como la actual, se adopten medidas que tengan en cuenta sus necesidades específicas y permitan garantizar la continuidad de los apoyos que necesitan.

8.- ¿De qué manera puede ayudar la ciudadanía, las empresas o cualquier entidad que quiera colaborar con la asociación?

Pueden colaborar ofreciendo espacios y actividades alternativas y, sobre todo, seguir contando con las personas con síndrome de Down como ciudadanos activos de nuestra comunidad para que sigan participando, relacionándose y formando parte de la vida de Ceuta.

 9. – ¿Qué está en juego para las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual si esta situación se prolonga?

Están en juego sus procesos de aprendizaje y autonomía, así como su bienestar, su participación social y sus relaciones personales.

Para una persona con síndrome de Down, la autonomía se trabaja día a día. Mantener una rutina, desplazarse, comunicarse, tomar decisiones, relacionarse con otras personas o participar en una actividad comunitaria son aprendizajes que necesitan continuidad.

JANO, una herramienta digital para entender y acompañar mejor el envejecimiento de personas con síndrome de Down

¿Cómo saber si una persona está perdiendo habilidades? ¿Cómo aprovechar la información para tomar mejores decisiones y avanzar en el conocimiento sobre el envejecimiento de las personas con síndrome de Down?

Estas son algunas de las preguntas a las que busca dar respuesta JANO, la nueva herramienta digital que hemos impulsado desde DOWN ESPAÑA para el seguimiento de las personas adultas con síndrome de Down.

La plataforma JANO ha sido desarrollada a partir del trabajo de nuestra Red de Vida Adulta y Envejecimiento (RNVAE) y supone un nuevo paso en la digitalización del Protocolo de evaluación y seguimiento en la vida adulta y envejecimiento presentado por DOWN ESPAÑA en 2023, puesto que permite que las evaluaciones realizadas a lo largo del tiempo puedan convertirse en una verdadera historia de evolución de cada persona.

A través de JANO, los profesionales que trabajen acompañando a personas con síndrome de Down podrán registrar y seguir durante años la evolución de éstas.

“Para nosotros, JANO,  representa muy bien el valor del trabajo en red. Compartir conocimiento y la experiencia entre entidades y profesionales nos permite identificar necesidades comunes y transformar ese conocimiento colectivo en herramientas concretas que mejoren el acompañamiento a las personas con síndrome de Down o discapacidad intelectual a lo largo de su vida”, explica Fernanda Albamonte, responsable del área de Salud de DOWN ESPAÑA.

Una de las principales aportaciones de JANO es precisamente su dimensión longitudinal. Por un lado, el RHG (Registro de Habilidades y Grado de apoyo) permite valorar las habilidades de la persona y los apoyos que necesita en actividades básicas, instrumentales y avanzadas de la vida diaria. Por otro, el RID (Registro de Indicadores de Deterioro) recoge posibles señales de cambio o deterioro en ámbitos como la cognición, la conducta, la autonomía, el contexto laboral y formativo, la vivienda o la participación social.

Además, los profesionales pueden consultar gráficamente cómo han cambiado las puntuaciones que hayan ido anotando a lo largo del tiempo, analizar las distintas dimensiones e incorporar información complementaria, como resultados de otros índices cognitivos o problemas de salud que podrían estar influyendo en los cambios observados.

Cuando se produce una variación significativa respecto de una evaluación anterior, la herramienta genera una alerta para que el profesional pueda prestar especial atención a ese cambio.

El objetivo no es realizar diagnósticos de forma automática, sino aportar información estructurada que ayude a observar, comparar, detectar señales y orientar la toma de decisiones de los profesionales.

Una herramienta pensada para apoyar

JANO incorpora también inteligencia artificial como herramienta de apoyo a los profesionales.

A partir de información anónima, el sistema puede generar borradores de narrativas y resúmenes que faciliten la interpretación y elaboración de informes. Estos documentos facilitarán el trabajo a los profesionales, pero la decisión final continuará estando siempre en sus manos.

En palabras de Nagore Nieto, coordinadora de nuestra RNVAE, “Con Jano damos un paso muy importante porque podemos transformar los datos obtenidos de las evaluaciones realizadas a cada persona en diferentes momentos vitales en información relevante de cara a entender cada situación concreta. Esto nos puede ayudar a detectar cambios, contextualizarlos y orientar mejor nuestras intervenciones. Pero además la herramienta nos ofrece la posibilidad de aprender cómo Red, generando conocimiento a partir de los datos agregados, y comprender cada vez mejor cómo evolucionan las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual a lo largo de la etapa adulta».

La plataforma permite, además, generar informes que integran las evaluaciones RHG y RID, las gráficas de evolución, los índices cognitivos adicionales y la información relacionada con determinados problemas de salud recogidos en el en el siguiente ebook.

Programa Español de Salud para Personas con Síndrome de Down
Salud

Programa Español de Salud para Personas con Síndrome de Down

JANO tiene una segunda dimensión especialmente relevante, pues permite transformar la información generada en las entidades en conocimiento agregado, preservando la privacidad de las personas.

La plataforma incorpora un explorador estadístico que permite analizar datos anónimos y observar tendencias según variables como la edad, el género, el territorio o el perfil de las personas evaluadas. Para proteger la confidencialidad, los resultados correspondientes a grupos de menos de cinco personas no se muestran.

A medida que JANO crezca y acumule evaluaciones longitudinales, podrá contribuir a comprender mejor cómo evolucionan las habilidades, las necesidades de apoyo y determinados indicadores a lo largo de la vida adulta.

De esta forma, una herramienta creada para mejorar el trabajo cotidiano de los profesionales puede convertirse, también, en una fuente de conocimiento para identificar tendencias y orientar futuras líneas de trabajo e investigación.

Además, desde sus primeras fases, JANO incorpora una interfaz disponible en castellano, inglés, portugués, catalán, gallego y euskera.

“Esperamos que el desarrollo y la validación de JANO permitan avanzar, en fases posteriores, hacia un modelo abierto a otras organizaciones interesadas en el seguimiento de la vida adulta y el envejecimiento, tanto dentro como fuera de España”, señala Albamonte.

Esta futura ampliación permitiría no solo extender el uso de la herramienta, sino también generar redes de colaboración cada vez mayores y explorar nuevas posibilidades para compartir conocimiento y avanzar en la comprensión del envejecimiento de las personas con síndrome de Down en diferentes contextos.

Anticiparnos para acompañar mejor

El aumento de la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down plantea nuevos retos y, por lo tanto, obliga a cambiar la forma en que pensamos los apoyos.

Es necesario conocer la trayectoria de cada persona, disponer de referencias anteriores y ser capaces de identificar cambios lo antes posible.

Puedes consultar el Protocolo de Vida Adulta y Envejecimiento en nuestro ebook.

Protocolo de evaluación y seguimiento en la vida adulta y envejecimiento
Envejecimiento

Protocolo de evaluación y seguimiento en la vida adulta y envejecimiento

DOWN ESPAÑA y Europea Seguros se unen para ofrecer nuevas ventajas a las familias

En DOWN ESPAÑA hemos firmado un acuerdo con Europea Seguros, compañía especializada en seguros de decesos, para ofrecer a las personas vinculadas a nuestras asociaciones una propuesta exclusiva.

Se trata de un seguro que permite a las familias contar con apoyo y acompañamiento ante un fallecimiento y cubre tanto la prestación del servicio funerario como las gestiones administrativas necesarias.

La póliza contempla servicios como el traslado y servicio funerario, tanatorio, incineración o inhumación, flores, certificado médico de defunción, asistencia personal y gestión de trámites administrativos.

Además, incorpora asistencia en viaje, con coberturas como gastos médicos en el extranjero de hasta 15.000 euros, traslado sanitario, regreso anticipado, repatriación, asistencia ante pérdida de equipaje y otras situaciones de urgencia.

Condiciones especiales para las familias de DOWN ESPAÑA

Gracias a este acuerdo, las familias y los profesionales de asociaciones federadas podrán obtener un producto exclusivo que cuenta con las siguientes condiciones:

  • Capital asegurado de 5.000 euros.
  • Prima de 8 euros al mes por persona asegurada.
  • Sin cuestionario de salud en la incorporación inicial ni periodos de carencia.
  • Edad máxima de contratación: 65 años.
  • Mínimo de tres personas aseguradas por unidad familiar.

Para ampliar información o resolver cualquier duda sobre la contratación, las personas interesadas pueden contactar con Ubica – Correduría de Seguros en el teléfono 661 26 84 01 o a través del correo electrónico rem2002@ubicaseguros.com.

Eva Betbesé: “La inclusión no resta calidad a la educación y es beneficiosa para todo el alumnado”

Hoy han empezado las clases en las aulas de nuestro país y, por eso, desde DOWN ESPAÑA volvemos a poner el foco en uno de los grandes retos pendientes de nuestro sistema educativo, la inclusión real.

Seis años después de la aprobación de la LOMLOE, el Plan Estratégico de Educación Inclusiva continúa sin aprobarse, una demora que dificulta avanzar en la garantía del derecho a una educación de calidad para todos los niños y niñas, incluidos los que tienen síndrome de Down.

Por esta razón, hemos lanzado la campaña ‘Tengo un compañero con síndrome de Down’ y hemos entrevistado a diferentes expertos en la materia para analizar la situación actual y para aclarar las dudas que pueden surgir sobre este asunto.

Hoy compartimos la entrevista a Eve Betbesé, coordinadora de nuestra Red Nacional de Educación Inclusiva, quien explica qué es la verdadera inclusión educativa, cuáles son los avances logrados y los cambios que todavía son necesarios.

La experta recalca que “la educación inclusiva es aquella que garantiza que todos los niños, niñas y jóvenes puedan aprender en un mismo entorno con igualdad de condiciones y los apoyos necesarios”, y añade que “no es suficiente con matricular a un niño en un colegio y que esté en el aula, para que sea una inclusión real y de calidad tiene que haber presencia, participación y progreso”.

Betbesé también señala que la educación es un derecho y que del mismo modo que la sociedad es diversa, las aulas deberían serlo, pues “aprender en diversidad e inclusión aporta beneficios para todo el alumnado, tenga o no discapacidad”.

“Para los niños con síndrome de Down es especialmente valioso poder aprender en igualdad de oportunidades que el resto de los alumnos (juegos, experiencias…). A la vez, aprenden académicamente mucho a nivel comunicativo, emocional y social. Además, su autoestima y autonomía se ven muy beneficiadas”.

Para el resto de los alumnos, tener en el aula a compañeros con síndrome de Down, señala Betbesé, hace que sean conscientes de que hay personas que reciben y comunican la información de manera diferente, que tienen un ritmo de aprendizaje distinto… Todo esto hace que aprendan a convivir, tener paciencia, colaborar en clase y a entender que su forma de ser o de aprender no es la única”.

Además, según afirma la experta, “la inclusión no resta calidad a la educación, sino que hace que podamos replantear cambios de metodología que son beneficiosos para el alumnado con síndrome de Down, pero también para el resto del alumnado”.

Betbesé también indica cuáles son los agentes y factores necesarios para hacer posible una inclusión efectiva para todo el alumnado, y señala que hay que “pasar del discurso a la práctica y al replanteamiento de las ratios por aula, las metodologías, las evaluaciones y la organización del aula. Si no hay una previsión, esta educación será muy difícil de implantar y mantener”.

Después de analizar los retos y desafíos de la inclusión, Betbesé explica cómo trabajamos desde las asociaciones de DOWN ESPAÑA para orientar y acompañar a las familias de alumnos y alumnas con síndrome de Down y a los centros educativos.

Entrevista completa:

Puedes colaborar con nosotros para que podamos seguir trabajando para garantizar la educación inclusiva a través de este enlace: https://colabora.sindromedown.org/educacion-inclusiva.

R. Peñalver: «¡Os esperamos en Murcia en el Encuentro Nacional de Familias 2026!»

Desde Murcia en pleno verano y con una ola de calor tras otra, en Fundown empezamos a sentir cierto cosquilleo en el estómago. Pero es un cosquilleo alegre, ilusionante, como el de alguien que espera un acontecimiento de los que pocas veces en la vida ocurren y desea que todo salga perfecto.

Y es que tenemos el Encuentro Nacional de Familias a la vuelta de la esquina, casi casi a la vuelta de vacaciones.

Comenzamos a prepararlo hace más de un año y ya lo tenemos aquí.

En Fundown hemos puesto empeño, ilusión y muchas ganas y esperamos que esto se vea reflejado cuando vengáis a Murcia porque nuestra región y nuestra ciudad suele ser poco conocida y, por eso, suele sorprender bastante. Además, el carácter murciano suele ser acogedor, el clima en octubre suave, las tardes aún largas y las ganas de disfrutar van a hacer que este Encuentro resulte inolvidable para todas las familias que hayáis decidido venir.

Hemos organizado un programa para aprender, para convivir y para compartir experiencias y, sobre todo, para que las personas con síndrome de Down se encuentren totalmente incluidas y reconocidas por la sociedad murciana.

Tendremos diversión y naturaleza para los más jóvenes, asesoramiento jurídico, avances científicos, talleres de aprendizaje emocional para los mayores y todo con buena gastronomía, música, cultura y el mejor ambiente que entre todos hemos creado a lo largo de todos estos años.

Siempre, desde su inicio, en Fundown hemos trabajado por la total autonomía e inclusión de las personas con Síndrome de Down y con vuestra presencia vamos a demostrar que vamos por el buen camino.

Hace 26 años comenzó su andadura el Encuentro aquí en Murcia con Pedro Otón como Presidente de DOWN ESPAÑA, y en estos años se ha convertido en el evento del año en la Federación que todas las familias esperamos, ya que supone una inyección de energía y fuerza para seguir cada día luchando por la inclusión de nuestros hijos o hermanos en la sociedad.

Se creó con el fin de  compartir nuestras experiencias sin filtros y sobre todo fortalecer los lazos de nuestra Federación.

En nuestro Encuentro vamos a hablar todos el mismo idioma. Nuestras experiencias veremos que son similares a las de las familias con las que compartimos mesa y no tenemos que demostrar nada, ya que todos sabemos de lo que son capaces nuestros hijos o hermanos si les prestamos los apoyos necesarios.

En Fundown estamos trabajando para que todo salga perfecto, que nadie se sienta incómodo en ningún momento, sino que todos estéis como en casa y que os llevéis el mejor recuerdo de nuestra región. ¡Y con esta ilusión os esperamos!

Nos vemos en Murcia el 9 de octubre.

Rosario Peñalver, presidente de FUNDOWN.

La actividad física, esencial para el bienestar de las personas con síndrome de Down en verano

Con la llegada del verano, es habitual que cambien los horarios, las rutinas y las actividades cotidianas. Aunque esta época invita al descanso y al ocio, también puede suponer un reto para las personas con síndrome de Down, ya que la falta de una estructura diaria puede influir en su bienestar físico y emocional.

Con el objetivo de acompañar a las personas con síndrome de Down y a sus familias durante estos meses, en DOWN ESPAÑA seguimos desarrollando nuestra campaña de verano, en la que compartimos consejos, recursos e información práctica para favorecer una temporada estival saludable y llena de bienestar.

Uno de los pilares de esta campaña es la actividad física, un hábito fundamental para mantener una buena salud. No se trata necesariamente de practicar deporte o entrenar en un gimnasio, sino de incorporar pequeños movimientos y ejercicios al día a día que permitan mantenerse activo de forma sencilla y adaptada a cada persona.

«Lo importante es que la actividad física sea moderada, adecuada a la edad y a las capacidades de cada persona, y que se practique con regularidad, preferiblemente todos los días o varias veces por semana», explica Fernanda Albamonte, técnica de Programas de Salud de DOWN ESPAÑA.

Además de mejorar la condición física, el ejercicio aporta numerosos beneficios para las personas con síndrome de Down. «Realizar actividad física favorece el desarrollo psicomotor, mejora el bienestar emocional y facilita las relaciones sociales. También tiene un efecto muy positivo sobre el desarrollo cognitivo, contribuyendo a retrasar la aparición de signos de deterioro asociados al envejecimiento. Por eso es tan importante convertirlo en un hábito cotidiano«, añade Albamonte.

Publicaciones recomendadas para el cuidado de la salud:

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“Mi salud primero: consejos para una vida sana”
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Hábitos saludables en familia
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Antonia Juan: «También en verano, hay que prestar atención a las emociones»

Cada año, cuando junio se acaba pasa lo mismo. Uno pregunta tres veces en una mañana cuándo empieza el campamento. Otro se despide de su logopeda como si no fuera a verla nunca más. Y hay quien llega a casa el último día de taller y no sabe muy bien qué hacer con tanto tiempo por delante.

El verano, que para muchos es sinónimo de descanso, para las personas con síndrome de Down es sobre todo:  un montón de cambios de golpe. Y los cambios se sienten mucho.

Quien convive o trabaja con las personas con síndrome de Down lo sabe muy bien, pero todavía pesa una imagen que las persigue desde siempre: la de la felicidad perpetua. «Son tan cariñosos, tan alegres, viven en un mundo feliz». Se dice casi siempre con buena intención. Y sin embargo, pocas frases encierran tanta soledad. Porque a quien se le supone la alegría, nadie le pregunta cómo está.

El verano invita a hacerse esta pregunta, porque pocas épocas del año cargan con tanta presión de bienestar: vacaciones, piscina, fotos sonrientes. Es la estación en la que parece obligatorio estar bien. Y si sobre las personas con síndrome de Down ya pesa el estereotipo de la alegría permanente, en verano esa expectativa se multiplica.

Pero los que compartimos el día a día con ellas, sabemos que junio también es una despedida: de los compañeros, de los profesionales, de esa rutina que tanto costó construir y que da seguridad. Y el verano se la lleva por delante: se acaban las clases o el trabajo, cambian los horarios, desaparecen durante semanas las personas de referencia, cada día trae un plan distinto. Para quien necesita saber qué va a pasar para estar tranquilo, eso es mucho que digerir.

A veces se nota en cosas pequeñas: se duerme peor, se pregunta lo mismo una y otra vez, se enfada por nada, está más apagado y no encuentra las palabras para explicar por qué. No es que se porte mal ni que le pase algo raro. Es su manera de decir «necesito saber qué viene ahora». Y otras veces es algo más hondo: se puede echar de menos a un amigo del taller con la misma intensidad con la que cualquiera echa de menos a alguien. Existe una nostalgia de verano de la que casi nunca hablamos, porque no encaja en la imagen que tenemos de ellos.

Las personas con síndrome de Down sienten exactamente lo mismo que el resto: ilusión y pereza, entusiasmo y miedo, alegría y añoranza. A veces necesitan más apoyo para ponerle nombre a lo que sienten o para contarlo, es cierto. Pero que algo cueste expresarse no significa que no se sienta. Significa, en todo caso, que quienes estamos alrededor tenemos que aprender a escuchar mejor.

Y escuchar mejor no es tan difícil. Es anticipar: contar con tiempo qué va a pasar, tachar en un calendario los días que faltan para el campamento. Es no soltar todas las rutinas a la vez y conservar algunos anclajes que den calma (por ejemplo mantener la hora de levantarse y acostarse, las comidas a la misma hora y, si puede ser, en el mismo sitio de la mesa) Es llenar los días de algo, aunque sea pequeño, porque el aburrimiento largo apaga a cualquiera. Es preguntar «te veo nervioso con lo del campamento, ¿es eso?» y dejar que la emoción se cuente en lugar de corregirla. Y es también cuidarse en casa, porque las familias llegan al verano cansadas y nadie acompaña bien desde el agotamiento.

Porque el verano no es el enemigo. Es también la época de la piscina, de los amigos, de dormir en un sitio nuevo, de ganar autonomía lejos de casa. Algunos de los avances más grandes que vemos cada año pasan precisamente en julio y agosto. La cuestión no es evitar los cambios: es acompañarlos. Cada cambio bien acompañado, cada emoción con nombre, cada noche fuera de casa superada se queda para siempre.

Quizá la inclusión empiece por algo tan pequeño como esto: reconocerle a alguien el derecho a estar triste. A tener un mal día en agosto. A no sonreír en la foto de la piscina. Aceptar la tristeza del otro es, en el fondo, otra forma de tomarlo en serio. No se quiere de verdad a quien solo se le permite estar alegre. Se quiere de verdad a quien se le deja sentirlo todo.

Así que este verano, cuando alguien os diga eso de que «son tan felices», contadle esta reflexión. Y a quien tenéis cerca, en lugar de suponerle la alegría, hacedle la pregunta que se le hace a cualquier persona a la que se respeta: ¿tú cómo estás?

Y luego, quedaos a escuchar la respuesta. Merece la pena.

María Antonia Juan, coordinadora del programa Emociones Down y gerente de Down Valladolid

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