Beltrán Milla: «La diversidad no es un “extra”, es una necesidad»
En el marco del Día Internacional del Trabajador -1 de mayo-, entrevistamos a nuestro director de Alianzas y Donantes, Beltrán Milla, quien nos explica la importancia del sector empresarial para la inclusión de las personas con síndrome de Down y los beneficios de la inserción laboral en empresas ordinarias entre otros asuntos.
¿Por qué es importante que las empresas se impliquen activamente en la inclusión de personas con síndrome de Down más allá del cumplimiento normativo?
Porque hoy las empresas trabajan en entornos cada vez más complejos, por proyectos y con equipos multidisciplinares. En ese contexto, la diversidad no es un “extra”, es una necesidad. Igual que incorporamos perfiles de distintas edades, culturas o formaciones, integrar personas con discapacidad aporta nuevas miradas, enriquece la toma de decisiones y mejora la capacidad de los equipos para entender la realidad.
La inclusión, por tanto, no es solo una cuestión social, sino una palanca clara de competitividad, innovación y mejora de los equipos.
¿Qué beneficios obtiene una empresa al contratar a personas con síndrome de Down?
En primer lugar, hablamos de normalización. Cerca de un 8-9% de la población tiene algún tipo de discapacidad, por lo que las empresas deben reflejar esa realidad también en sus equipos.
Además, incorporar personas con discapacidad permite a la empresa entender mejor a ese colectivo, detectar oportunidades y desarrollar productos o servicios pensados para ese segmento, que es un mercado amplio y muchas veces poco explorado.
Y, por supuesto, están los beneficios internos. Las personas con síndrome de Down suelen destacar por su resiliencia, su compromiso y sus ganas de trabajar. Superan muchos retos a lo largo de su vida y eso se traduce en empleados responsables, constantes y que generan un impacto muy positivo en el clima laboral. De hecho, muchas empresas, una vez que los incorporan, los consideran perfiles altamente valiosos.
¿Y al colaborar con entidades como DOWN ESPAÑA en proyectos de inclusión?
Colaborar con entidades como DOWN ESPAÑA permite a las empresas hacerlo bien desde el inicio y con un enfoque estratégico. No se trata solo de incorporar personas, sino de diseñar procesos que funcionen, que generen valor y que sean sostenibles en el tiempo.
Acompañamos a las empresas en todo el proceso: desde la identificación de puestos hasta la adaptación, la formación de equipos y el seguimiento. Esto reduce incertidumbre y facilita que la inclusión no sea algo puntual, sino integrada en la cultura de la empresa.
Además, trabajamos mucho la parte previa a la incorporación. Desarrollamos actividades de sensibilización y formación tanto para equipos directivos como para managers que van a liderar equipos con personas con discapacidad. Y también para el conjunto de la plantilla, a través de distintas dinámicas de team building: actividades al aire libre, roleplays, escape rooms, etc.
Este tipo de acciones son clave, porque preparan a la organización y facilitan que, cuando llega la incorporación, se haga en las mejores condiciones posibles.
¿Cuáles son las formas más efectivas de colaboración entre empresas y organizaciones sociales en este ámbito?
Para nosotros, las alianzas son clave, y están muy alineadas con el ODS 17, que pone el foco precisamente en la importancia de la colaboración para lograr los objetivos de desarrollo sostenible. Sin esa colaboración entre el sector privado y las entidades sociales, es muy difícil avanzar de forma real en inclusión.
Las colaboraciones más efectivas son aquellas que se plantean como alianzas a largo plazo. Muchas veces comienzan con acciones puntuales, pero cuando funcionan, evolucionan y crecen, dando lugar a relaciones mucho más amplias y estratégicas.
Trabajamos con las empresas en distintas líneas: inserción laboral, sensibilización y formación, iniciativas de captación de fondos tanto con empleados como con clientes, y acciones de visibilidad a través de marketing con causa, campañas o colaboraciones pro bono.
Este tipo de alianzas no solo generan impacto económico, sino también un gran alcance en términos de sensibilización, ayudándonos a llegar a sus stakeholders y a visibilizar la inclusión de las personas con síndrome de Down, que es uno de los pilares de nuestra misión.
¿Podrías explicar qué son las medidas alternativas de la Ley General de Discapacidad y cuándo se aplican?
La Ley General de Discapacidad establece que las empresas de más de 50 empleados deben contar con al menos un 2% de personas con discapacidad en plantilla.
Cuando una empresa no puede cumplir con esta cuota por motivos justificados, puede recurrir a las llamadas medidas alternativas, que son otras formas de contribuir a la inclusión.
¿Qué tipos de medidas alternativas pueden desarrollar las empresas para cumplir con la ley?
De forma sencilla, las empresas que no cumplen con ese 2% deben optar por medidas como contratar servicios o comprar productos a centros especiales de empleo o realizar donaciones a entidades sociales que trabajen en inclusión.
En este sentido, DOWN ESPAÑA es entidad perceptora de este tipo de medidas. A través de ellas, no solo canalizamos esos recursos hacia proyectos de inclusión, sino que también acompañamos a las empresas en un primer paso para acercarse a la discapacidad.
Muchas veces, estas medidas sirven como punto de partida para que, poco a poco, la empresa vaya avanzando hacia la incorporación directa de personas con discapacidad.
¿Qué tendencias ves en la colaboración entre empresas y tercer sector para impulsar la inclusión?
Estamos viendo una evolución clara hacia modelos más estratégicos y orientados a impacto. Las empresas ya no solo quieren hacer, sino entender qué están generando y cómo medirlo.
También están creciendo las colaboraciones que van más allá del empleo, utilizando la capacidad de las empresas para influir en la sociedad —a través de campañas, productos o experiencia de cliente— para sensibilizar a gran escala.
Y, en paralelo, cada vez hay más interés por integrar la inclusión dentro de las políticas ESG, especialmente en la dimensión social.
¿Qué importancia tienen las alianzas para la inclusión?
Estamos en un momento clave. La inclusión ya no puede quedarse en una cuestión de cumplimiento o de intención, sino que debe formar parte de la estrategia de las empresas y traducirse en impacto real.
Las compañías tienen hoy una enorme capacidad de influir, no solo a través del empleo, sino también a través de su relación con clientes, proveedores y la sociedad en general. Si ponemos esa capacidad al servicio de la inclusión, el impacto se multiplica.
Además, estamos trabajando para poder medir ese impacto, especialmente en lo que supone la incorporación de personas con discapacidad en las empresas. El objetivo es poder contar con datos que nos permitan visibilizar y valorar de forma objetiva el valor que aportan estas personas cuando se incorporan y desarrollan su trabajo en una organización.
Y para que todo esto ocurra, es fundamental trabajar en alianza. Desde DOWN ESPAÑA creemos firmemente que solo a través de la colaboración entre empresas y entidades sociales podremos avanzar hacia una sociedad verdaderamente inclusiva.






































































