DOWN ESPAÑA alerta de las prácticas ilegales que impiden la educación inclusiva de los alumnos con síndrome de Down

Durante las próximas semanas, los centros educativos de nuestro país iniciarán la fase de admisión o solicitud de plaza para el curso escolar 2026/2027. Es por tanto el momento en el que muchas familias recibirán evaluaciones psicopedagógicas, propuestas de escolarización y, en algunos casos, presión para firmar documentos o aceptar derivaciones del alumnado con síndrome de Down a centros de educación especial.

En este contexto, desde DOWN ESPAÑA alertamos a las familias de los procedimientos irregulares que algunos centros educativos y administraciones utilizan para segregar y excluir a estudiantes con síndrome de Down; una práctica que vulnera su derecho a recibir una educación inclusiva y de calidad, reconocido en la Constitución española —en sus artículos 14 y 27— y en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

“Las familias han normalizado, al igual que gran parte de la sociedad, el hecho de que se vulnere el derecho a la educación de calidad que defiende tanto nuestra Constitución como la Convención Internacional en su artículo 7”, asegura Ana B. Rodríguez, asesora de Educación Inclusiva de DOWN ESPAÑA. “Lo hemos normalizado y nos conformamos con poco” afirma Rodríguez. “¿Qué pasaría -se pregunta la experta- si en lugar de la educación se niega a un niño la asistencia médica por tener discapacidad? Necesitamos que las familias tomen conciencia de la importancia de defender el derecho a una educación de calidad para sus hijos e hijas porque no podemos normalizar las injusticias”, recalca.

Para Ana B. Rodríguez, el sistema educativo utiliza diferentes “trampas” para dificultar o impedir la inclusión real del alumnado con discapacidad. Una de ellas es solicitar a las familias la firma de documentos de escolarización en contextos de presión o con información incompleta, “las familias no deben firmar estos documentos ya que este trámite podría facilitar la derivación de su hijo o hija a un centro de educación especial”, afirma Rodríguez, que insiste en el derecho de las familias a “solicitar tiempo, pedir aclaraciones y, si no están conformes, firmar haciendo constar su desacuerdo”.

Otros procedimientos que entorpecen la enseñanza de calidad para el alumnado con síndrome de Down, según indica Rodríguez, son: “el uso de etiquetas que reducen al estudiante a su diagnóstico y condicionan las expectativas del profesorado; evaluaciones psicopedagógicas que, en ocasiones, se utilizan más para justificar la exclusión que para identificar los apoyos necesarios; o el dictamen de escolarización, un procedimiento que se aplica únicamente al alumnado con necesidades educativas especiales y que puede convertirse en una vía para limitar su acceso y permanencia en centros ordinarios. A esto se suma la proliferación de aulas específicas dentro de centros ordinarios, que terminan convirtiéndose en nuevas formas de segregación, pues el alumnado permanece separado durante gran parte de la jornada, lo que limita su aprendizaje y su desarrollo social y emocional”.

Estos procesos, señala la experta, “no parten de un análisis de las barreras del entorno ni de una planificación real de ajustes razonables, sino de una lógica centrada en el déficit del alumno, lo que provoca que no se agoten previamente todas las medidas de apoyo dentro del aula ordinaria — como la flexibilización metodológica, el diseño universal para el aprendizaje o la presencia de apoyos especializados— antes de plantear opciones más restrictivas”.

Para Rodríguez “las familias son el motor y el corazón de la educación inclusiva”, aunque, como señala, “muchas se enfrentan a esta situación desde el desánimo”. “Parece que, hagamos lo que hagamos, no vamos a cambiar nada y esto ha generado frustración e indefensión en algunas familias que han terminado aceptando opciones educativas que no deseaban”. Para la experta, es fundamental recordar que “la educación inclusiva es un derecho y que las familias pueden formarse y apoyarse en herramientas legales para defenderlo”.

Por ello, nuestra asesora reivindica que las decisiones educativas se evalúen caso por caso y con la participación activa de las familias para evitar procesos que conduzcan automáticamente a la segregación del alumnado con discapacidad. “Lasfamilias tienen derecho a elegir centro, a conocer y supervisar las evaluaciones que se realizan y a exigir los apoyos necesarios para garantizar el aprendizaje de sus hijos -recuerda- y pueden acudir a instituciones como el Defensor del Pueblo, el Defensor del Menor, la Fiscalía de Menores y de Discapacidad, la Oficina de Atención a la Discapacidad o el CERMI para defender el derecho a una educación inclusiva”.

Por su parte, el abogado especializado en educación inclusiva, Juan Rodríguez Zapatero, recuerda que existe legislación del Tribunal Supremo que ha consolidado que “la escolarización en centros ordinarios debe ser la opción prioritaria, siempre que se proporcionen los apoyos y ajustes necesarios”.

“La jurisprudencia establece cuáles son los mandatos y las obligaciones que incumben a las administraciones educativas en orden a garantizar la efectividad de este derecho fundamental y señala que los apoyos deben ser personalizados y eficaces de manera que el sistema se adapte al alumno y priorice su escolarización en centros educativos ordinarios. Es decir, la derivación a centros de educación especial solo puede hacerse de forma excepcional y debidamente justificada, demostrando que se han agotado todas las medidas de inclusión”, añade Rodríguez Zapatero.

El letrado insiste en la urgencia de que se reconozca el derecho a la educación inclusiva para todas las personas y se aplique íntegramente la Convención sobre los derechos de las Personas con Discapacidad, “incluyendo la transformación de los centros de educación especial en centros de apoyo a los centros educativos ordinarios, en lugar de seguir funcionando como una modalidad separada de escolarización, ya que esto no es compatible con el derecho a una educación inclusiva”.

Desde la federación instamos a las familias a asumir su papel esencial para garantizar una educación de calidad para sus hijos; a los centros educativos, a trabajar con la voluntad y los recursos necesarios para hacerlo posible; y a los Gobiernos, a asegurar que el sistema educativo español garantice la presencia, la participación y el aprendizaje de todo el alumnado en igualdad de condiciones.

-Información sobre el dictamen de escolarización, disponible haciendo click aquí.

-Información sobre la evaluación psicopedagógica, aquí.

Down España pide a los Reyes Magos que hagan su magia y…

Queridos Reyes Magos, aunque confiamos en vuestra magia también somos conscientes de que los cambios reales de verdad se consiguen paso a paso, con dedicación, esfuerzo, trabajo y confianza.

Para este año 2026 nos gustaría pediros que sigamos avanzando para que la vida de las personas con síndrome de Down siga mejorando día a día.

Este año sería un buen momento para conseguir que más personas con síndrome de Down puedan asistir a las mismas aulas y compartir el mismo colegio que sus hermanos, y que sus madres y padres han elegido para ellos. Sabemos que es una petición posible porque, además de vuestra magia, contamos con la pasión y la dedicación de tantísimos profesores y educadores que trabajan para hacerlo posible. Confiamos en ellos porque sabemos que creen en la inclusión tanto como nosotros y que se esfuerzan mucho para que su alumno con síndrome de Down avance y sea uno más en su escuela y en el aula.

Echadnos una mano porque cuando hacemos que un alumno con síndrome de Down pueda ser protagonista activo en su escuela, avanzamos para construir esa sociedad incluyente que queremos para todos y todas.

También este año os pedimos que pueda salir aprobado un documento en que estamos trabajando junto al Ministerio de Derechos Sociales (dentro del Plan de Bienestar Saludable). Es una iniciativa que queremos que llegue a todas las Comunidades Autónomas de nuestro país para que se impliquen más en mejorar la atención sanitaria de las personas con síndrome de Down, sobre todo en su vida adulta. Creemos que va a resultar un buen documento y, con vuestra ayuda, esperemos que tenga más impacto.

No parece el mejor año para creer en consensos o en acuerdos políticos, pero los del síndrome de Down sabemos mucho de optimismo y de superar las dificultades.

Otra petición (es casi la de todos los años) es que hagáis posible que haya más personas con síndrome de Down con un puesto de trabajo. Tenemos muchas empresas que buscan personas con síndrome de Down y todavía pocas hay personas trabajando de forma inclusiva (en entornos laborales ordinarios).

Cada puesto de trabajo conseguido es un avance de vida para una persona, un paso adelante de opción de vida activa de sus hijos e hijas por parte de su familia y un ejemplo de que las personas con síndrome de Down PUEDEN SER ACTORES en nuestra sociedad, que su papel no es pasivo ni debe estar anclado a prestaciones o a ayudas sociales.

Si año a año conseguimos que haya más personas trabajando, también mejoraremos su autoestima y demostraremos que las personas con síndrome de Down APORTAN VALOR, a sus vidas y a todos nosotros como sociedad plural que somos… Echadnos una manita en esto, por favor.

Aquí la magia de verdad sería poder conseguir unas políticas de empleo valientes que promuevan cambios a mejor, que vayan dirigidas a fomentar el empleo ordinario y los apoyos necesarios para hacerlo realidad… pero tampoco os vamos a pedir imposibles (quizás introducir esta idea en algún sueño de alguno de nuestros responsables políticos ayudaría un poco)… esto nosotros solos no sabemos hacerlo.

Por último, nos gustaría pediros un deseo para todo nuestro país. Nos gustaría pediros que consigáis que todos los españoles y españolas, compartan la idea de que tener síndrome de Down no es “una desgracia del destino” y que el síndrome de Down es una vida que merece la pena ser vivida. Que empujéis para que más personas comprendan que, desde el momento que llegamos a este mundo, nuestro proyecto vital es de un futuro abierto, lleno de posibilidades, encrucijadas y opciones. Que nadie sabe cómo será su vida y dónde le llevará… y que, por eso mismo, asumir que una persona con síndrome de Down tendrá una vida desgraciada es algo totalmente injusto, que niega lo mejor de todos nosotros… que es nuestra humanidad y nuestra dignidad como seres humanos. Hoy os escribo en nombre de esas personas con síndrome de Down de las tanto aprendemos y tanto nos aportan… ¡haced vuestra magia para que más personas puedan vivir esta experiencia!

Gracias por acompañarnos, por vuestros regalos y por vuestra dedicación.

Este año nos hemos esforzado mucho y creemos “que nos hemos portado bien”.

Os queremos de corazón (lo mejor que tenemos). ¡Qué tengáis buena ruta y que hagáis felices a tantas personas como podáis!.

Un gran abrazo

“Queridos Reyes Magos, quiero ir a mi cole con mis hermanos, amigos y maestros”

Hoy queremos compartir la historia de Claudia; una niña de 12 años, presumida, risueña y simpática que, aunque ríe mucho, también tiene su genio.

A Claudia le encanta el teatro, bailar, cantar… todo lo artístico.

Hace percusión desde pequeña y practica natación dos veces por semana.

Estudia Primero de ESO en un cole inclusivo al que acude junto a sus hermanos.

Sus padres están muy contentos por ello porque el camino y el proceso de inclusión en su etapa escolar no ha sido nada fácil. El centro al que acudía anteriormente no tenía profesorado formado ni apoyos suficientes para facilitar su inclusión.  “Faltan recursos y apoyos”, se lamentan sus padres. “El profesorado es una lotería y no debería serlo”, explican.

Hoy su situación es muy distinta: Claudia va y vuelve feliz del colegio, se siente parte del grupo y disfruta aprendiendo. “El equipo de orientadores que la acompaña ha sido clave para lograrlo” comentan sus padres.

El mayor deseo de Claudia para 2026 es poder seguir aprendiendo en el mismo colegio que sus hermanos, amigos y maestros.

Su historia nos debe ayudar a recordar que la educación inclusiva no puede depender de la suerte, sino de un compromiso real y sostenido.

Por eso, desde DOWN ESPAÑA trabajamos para que la educación sea verdaderamente un derecho que garantice:

  • Las mismas oportunidades para todos los niños y niñas, respetando la singularidad de cada uno.
  • Un sistema educativo que reconozca, valore y potencie las capacidades de cada alumno, sin etiquetas ni barreras.
  • Escuelas abiertas y sin exclusiones, donde todos tengan un lugar.
  • Enseñanzas flexibles que respeten los ritmos de aprendizaje individuales.
  • Una educación que forme sociedades inclusivas: la convivencia se aprende primero en la escuela.
  • Una mejora constante de los centros y del profesorado, con formación específica en inclusión.
  • Aulas donde todos participen juntos como iguales, dentro y fuera de la clase.
  • Los apoyos necesarios para que nadie se quede atrás.

En definitiva, una educación donde aprender, participar y disfrutar sea un derecho, no un privilegio.

Esta Navidad, te invitamos a apoyar nuestro trabajo y a convertirte en Rey Mago para que niñas como Claudia puedan crecer en escuelas que crean en ellas y en su potencial.

Puedes colaborar en nuestra campaña de Navidad a través de la web de DOWN ESPAÑA.

Puedes convertirte en Rey Mago aquí: https://colabora.sindromedown.org/reyesmagos

DOWN ESPAÑA y KIABI apuestan por la educación emocional desde la infancia

“La educación emocional ha cobrado mucha relevancia en los últimos años porque hemos empezado a darnos cuenta de que no solo las capacidades cognitivas son importantes, sino que también las emociones facilitan los procesos de aprendizaje, de relación con los demás, y ayudan a prevenir problemas de salud mental y a lograr un bienestar general”, explica María Antonia Juan, coordinadora del programa Emociones Down y gerente de Down Valladolid, en una entrevista sobre cómo nació esta iniciativa pionera centrada en la gestión emocional de personas con síndrome de Down.

“El programa surgió cuando detectamos conductas disruptivas en jóvenes que se incorporaban al mundo laboral. Nos dimos cuenta de que [las personas con discapacidad intelectual] necesitaban herramientas para identificar, expresar y gestionar sus emociones”, señala Juan.

Desde entonces, y gracias a la colaboración de KIABI, Emociones Down se trabaja en la asociación vallisoletana, entidad federada a DOWN ESPAÑA, desde edades muy tempranas, a través de talleres prácticos y adaptados que permiten abordar situaciones reales del entorno familiar, educativo y laboral, y fomentar la autorregulación emocional, una de las mayores dificultades para las personas con discapacidad intelectual.

La iniciativa se apoya en cuatro pilares —señala Juan—: reconocer las emociones propias, aprender a gestionarlas, identificar las emociones en los demás y trabajar la gestión emocional en las relaciones”.
No trabajamos con bloques cerrados: nos adaptamos a lo que cada persona necesita en cada momento”, afirma la experta.

Además, Juan destaca que “no hay emociones negativas” y subraya el papel fundamental de las familias, pues “son modelos de imitación”.

La educación emocional debe trabajarse en casa, en las rutinas cotidianas, y no solo en talleres puntuales”, afirma la coordinadora de Emociones Down, quien anima a las asociaciones de personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales a abordar la gestión emocional.

En DOWN ESPAÑA, estamos muy agradecidos a la firma de moda KIABI por colaborar con nosotros desde 2019, lo que nos permite seguir desarrollando programas para trabajar la gestión de las emociones desde la infancia y a lo largo de todo el ciclo vital de las personas con síndrome de Down.

Este año, una vez más, KIABI practica el ‘Good friday’ para permitir que las compras de sus clientes en tiendas físicas y web sean solidarias, pues parte de la recaudación obtenida el día 29 de noviembre -Black Friday- se destinará a programas para la infancia de niños y niñas con síndrome de Down de DOWN ESPAÑA.

Entrevista completa aquí:

Educar desde otra mirada: la inclusión como meta posible

Comenzamos un nuevo curso escolar, y este no debería limitarse a retomar horarios, rutinas y programas. Ha de ser, sobre todo, una oportunidad para detenernos y preguntarnos: ¿estamos construyendo una escuela verdaderamente inclusiva, en la que cada estudiante tiene oportunidades para aprender y participar?

La educación es mucho más que transmitir conocimientos. Es una forma de mirar. La manera en que una escuela observa a su alumnado dice mucho de la sociedad que estamos construyendo. Y hoy, más que nunca, necesitamos una mirada inclusiva: una mirada que no se quede en las limitaciones, sino que descubra capacidades; que no vea problemas, sino oportunidades; que no etiquete, sino que acoja.

Hacer realidad la inclusión educativa no se consigue con un simple ajuste administrativo ni con una frase inspiradora en un documento oficial. Requiere un cambio profundo en la forma de concebir la diversidad. Mientras sigamos viendo la diferencia como un obstáculo, la tendencia será apartar, separar o segregar. Pero cuando logramos entender que la diversidad no es un problema, entonces descubrimos que la escuela puede y debe ser un espacio en el que nadie sobre, donde cada alumno y cada alumna es reconocido y valorado en su singularidad.

El verdadero cambio comienza con preguntas sencillas pero poderosas:
•¿Qué necesita este alumno para aprender?
•¿Qué fortalezas trae esta familia y el alumno o alumna, y cómo podemos apoyarnos en ellas?
•¿Qué puede aportar cada compañero y compañera para hacer que la clase sea más justa, más solidaria, más humana?
Es en esas preguntas donde nace la inclusión. Porque la inclusión no es un ideal lejano ni una meta utópica, es un derecho inmediato y concreto: el derecho de cualquier niño o niña a compartir aprendizajes con sus iguales, a ser parte de la vida escolar en plenitud.

Cada pequeño gesto en la escuela puede ser transformador. Cuando un docente ofrece múltiples formas de presentación para que su explicación sea comprendida, está haciendo inclusión. Cuando un grupo de compañeros invita a participar a quien suele quedarse al margen, está abriendo camino a la inclusión. Cuando una familia es escuchada y tomada en cuenta en la toma de decisiones, se fortalece la red inclusiva que sostiene el aprendizaje.

Este cambio de mirada no es sencillo ni inmediato. Requiere recursos, formación docente, apoyo institucional y compromiso político. Pero, sobre todo, exige convicción: la certeza de que todas las personas tienen derecho a aprender juntas. Que la diversidad enriquece, que la convivencia fortalece y que el aislamiento empobrece tanto a quien es separado como a quienes pierden la oportunidad de compartir con él o con ella.

La escuela inclusiva no es solo un beneficio para el alumnado con discapacidad o necesidades específicas, es un regalo para toda la comunidad educativa. Enseña a convivir, a respetar, a valorar lo distinto. Prepara ciudadanos más empáticos, más justos, más comprometidos. En definitiva, prepara una sociedad mejor.

Por eso, este nuevo curso debería servirnos como recordatorio y como desafío. Estamos a tiempo de cambiar la mirada. Estamos a tiempo de pasar de los discursos a la práctica, de las promesas a los hechos. La inclusión no puede seguir siendo un horizonte aplazado: tiene que ser la realidad que construyamos en cada aula, en cada recreo, en cada proyecto compartido.

Educar desde otra mirada significa reconocer que cada alumno y alumna cuenta, que sus voces deben ser escuchadas y valoradas. Porque no existe verdadera educación si no es inclusiva.

Ana Belén Rodríguez Plaza, asesora de Educación Inclusiva de DOWN ESPAÑA.

Ana Benítez: “El principal reto que tenemos es saber qué es y qué no es la educación inclusiva”

Como parte de la campaña ‘Qué es y qué no es la educación inclusiva’, entrevistamos a la coordinadora del área de educación de Down Sevilla, Ana Benítez, para que señale cuáles son los puntos clave y las barreras que dificultan una educación de calidad para todo el alumnado, independientemente de si tiene síndrome de Down o no.

Para comenzar, Benítez indica que “el principal reto que tenemos es saber qué es y qué no es la educación inclusiva”. “Educación inclusiva es dotar al alumno con síndrome de Down de las mismas oportunidades que a sus compañeros”, y no “que el alumno tenga que asistir a un sistema educativo paralelo o ir a un centro sin sus compañeros”.

Además, Benítez identifica dos grandes obstáculos para la inclusión: la actitud o compromiso del profesorado, “que, en ocasiones, desconfía de las capacidades de los alumnos”, y las evaluaciones psicopedagógicas que se realizan en los centros a los alumnos con síndrome de Down, “basadas en un modelo médico”, que condiciona negativamente la acogida en el aula y no analiza las barreras del entorno.

Por otro lado, la experta critica la escasa planificación y el uso de metodologías rígidas que dificultan la participación real del alumnado, y explica que, en demasiadas ocasiones, “el profesor no planifica pensando en todos y para todos” y se apoya en “una metodología muy rígida que no es válida”.  

Benítez también destaca en la entrevista tres obstáculos que dificultan la inclusión: escaso conocimiento de barreras de la discapacidad por parte del equipo docente, la teoría del acompañamiento y, por último, el currículum de los centros.

Frente al reto que supone la verdadera inclusión, la experta señala factores clave como el compromiso del equipo directivo y la formación del profesorado, y apuesta por aplicar el Diseño Universal para el Aprendizaje como enfoque metodológico eficaz. “La actitud del profesorado es clave para hacer al alumno miembro del grupo clase gracias a dinámicas para que se sienta incluido y para que sus compañeros sean apoyos naturales”, insiste.

Entrevista completa:

‘Quiero aprender contigo’: recursos para maestros

Garantizar la verdadera inclusión del alumnado con síndrome de Down es un reto complejo, pero no un problema si se cuenta con voluntad, compromiso y los recursos necesarios para ello.

Por eso, como parte de nuestra campaña ‘Qué es y qué no es la educación inclusiva’ para favorecer la educación de calidad para todo el alumnado, desde DOWN ESPAÑA, queremos ofrecer herramientas a los profesionales de la educación.

La atención a la diversidad implica reorganizar los recursos del centro para responder a las necesidades del alumnado dentro del marco legal y con la colaboración de toda la comunidad educativa. Supone superar el modelo tradicional donde todos los estudiantes hacen lo mismo, al mismo tiempo y con los mismos materiales. Para ello, es necesario diseñar materiales, aplicar distintas formas de agrupamiento, flexibilizar tiempos y grupos, y adoptar metodologías variadas con nuevos enfoques y estrategias.

Por ello, a lo largo de los años, nuestros expertos de la Red Nacional de Educación han elaborado multitud de publicaciones dirigidas a los docentes , y en esta ocasión, queremos compartir con ellos ‘Quiero aprender contigo’. Se trata de un conjunto de tres guías que, en palabras de nuestra experta en Educación Inclusiva, Mónica Díaz, «buscan apoyar a los docentes y a toda la comunidad educativa en la inclusión real del alumnado con síndrome de Down. Cada documento responde a una necesidad concreta, desde estrategias recomendables en aulas inclusivas a consejos sobre cómo establecer una buena comunicación con las familias del alumnado con síndrome de Down».

-Guía ‘Estrategias para la inclusión’, disponible haciendo click aquí.

– Guía ‘Coordinación y comunicación con las familias’, disponible haciendo click aquí.

-Guía ‘Aprendizaje del alumnado con síndrome de Down’, disponible haciendo click aquí.

Estas guías de vuelta al cole vienen acompañadas de la carta de un niño con síndrome de Down para su maestro en la que indica lo que necesita de cara a este nuevo curso:

-Que crean en sus capacidades

-Que les faciliten oportunidades reales de aprendizaje

-Que fomenten su participación

-Que realicen las adaptaciones necesarias para que puedan dar lo mejor de sí

-Que colaboren con sus familias

DOWN ESPAÑA exige que se deje de maquillar la realidad y se transforme el sistema educativo desde la raíz

Según el Informe 2024 sobre el estado del sistema educativo, en España, el 75 % del alumnado con discapacidad intelectual está escolarizado en centros ordinarios. Sin embargo, para DOWN ESPAÑA, una escuela ordinaria no es, por defecto, una escuela inclusiva. “Que un niño o una niña esté físicamente en un aula no significa que esté siendo realmente incluido”, asegura Mateo San Segundo, presidente de la entidad.

Para San Segundo, “seguimos confundiendo integración con inclusión. Cada día, miles de niños y niñas con síndrome de Down asisten a centros que no les garantizan su derecho a aprender en igualdad de condiciones, a participar plenamente ni a desarrollarse con los apoyos que necesitan. Esta falsa inclusión, continúa San Segundo, no es una anécdota: es una forma sistemática de vulneración de derechos humanos”.

Para DOWN ESPAÑA, para que exista educación inclusiva de verdad, deben cumplirse tres condiciones fundamentales, conocidas como las 3P de la inclusión:

  • Presencia: no basta con estar matriculado; hay que compartir espacios, tiempos y experiencias con el grupo.
  • Participación: no basta con observar; hay que ser escuchado, jugar, opinar, decidir y sentirse parte.
  • Progreso: no basta con estar presente; hay que avanzar, aprender y construir un futuro con expectativas altas y apoyos reales.

Ante esta realidad, coincidiendo con la vuelta a las aulas, y con el objetivo de desmontar los mitos y las barreras que siguen existiendo en el sistema educativo, DOWN ESPAÑA lanza la campaña ‘Qué es y qué no es la Educación Inclusiva” para trasladar un mensaje claro, directo y urgente: “muchas veces llamamos inclusión a lo que en realidad es exclusión encubierta.”

A través de una serie de vídeos protagonizados por personas con síndrome de Down y profesionales de apoyo, la campaña pone voz a quienes no están siendo escuchados y reclama que todos los alumnos puedan estar, participar y progresar en su aprendizaje #TanComoTú.

 Cada vídeo desmonta mitos y evidencia lo que aún falta para poder hablar reamente de una educación inclusión:

  • La inclusión es presencia real, no aislamiento en rincones del aula o en aulas segregadas.
  • La inclusión es participación activa, no ser un espectador pasivo de lo que hacen los demás.
  • La inclusión es progreso con sentido, es aprender y abrir posibilidades para su futuro laboral.
  • La inclusión es un derecho, no un privilegio. Está reconocido por la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, y el Estado está obligado a garantizarlo.

Por todo esto, DOWN ESPAÑA exige a las administraciones educativas y responsables políticos que dejen de maquillar la realidad con cifras y empiecen a transformar el sistema educativo desde la raíz porque, para Mateo San Segundo, “no se puede hablar de inclusión mientras se recorta en apoyos, se permite la segregación o se justifica el abandono”.

El presidente de la Federación confía en que el Plan Estratégico de Educación Inclusiva que está elaborando actualmente el Ministerio de Educación se convierta en una verdadera palanca de cambio, que garantice un sistema educativo realmente inclusivo en todas las etapas. “Solo una escuela que acoge y valora la diversidad, es una escuela que educa”, concluye San Segundo.

“El derecho a la educación inclusiva de Rubén ha sido siempre el motor de nuestra lucha”

Entrevistamos a Alejandro Calleja, padre de Rubén, que tiene síndrome de Down, tras la sentencia del Tribunal Supremo (TS) que reconoce la vulneración del derecho a una educación inclusiva que sufrió su hijo durante su etapa escolar.

Después de 15 años de batalla legal, la familia de Rubén ha logrado una sentencia histórica, pues el TS ha reconocido que el Estado español vulneró su derecho a una educación inclusiva, y ha condenado a la Administración a indemnizarles con 25.000 euros por los gastos judiciales.

Este fallo no solo pone fin a un proceso complejo y agotador para la familia, sino que también sienta jurisprudencia y refuerza el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por España en 2008.

El periplo judicial al que se ha enfrentado esta familia comenzó cuando Rubén tenía 10 años y sufrió una situación de malos tratos y abandono en el aula, que llevó a sus padres a interponer numerosas quejas y una denuncia ante la Fiscalía de menores de León.

La respuesta institucional fue autorizar su traslado a un centro de educación especial, algo que sus padres rechazaron rotundamente, lo que supuso que fuesen denunciados por abandono del menor.

Desde entonces y hasta la sentencia del TS, han recorrido un arduo camino en defensa del derecho de su hijo a una educación de calidad con el apoyo de organizaciones como DOWN ESPAÑA y con el respaldo jurídico del abogado especialista en educación inclusiva, Juan Rodríguez Zapatero.

Hablamos con Alejandro Calleja, padre de Rubén, para conocer cómo han vivido este proceso, qué significa esta sentencia y qué mensaje quieren trasladar a otras familias y a la sociedad.

1. ¿Cómo os habéis sentido tras conocer la sentencia del Tribunal Supremo?

Tenemos un sentimiento de alegría por el resultado final. Es una sentencia que pone fin a 14 años de lucha y resiliencia por defender el derecho y la dignidad de Rubén.

2. ¿Estáis satisfechos?
Lógicamente estamos satisfechos pues es una sentencia pionera y que calificaría de histórica.

3. ¿La indemnización económica recibida hace justicia a lo vivido?
El tema económico no ha sido para nosotros lo más importante en este proceso, pero sí se tenía que abordar, pues el dictamen del Comité de la ONU así lo demandaba. Parece un poco contradictoria la indemnización, pero la sentencia hay que acatarla como es, guste más o menos.

4. ¿Cómo habéis vivido todo este proceso judicial de casi 15 años?
Este proceso ha sido muy duro, largo y tortuoso para la familia, pero teníamos claro que debíamos de llegar hasta el final. El momento más difícil fue cuando nos llegó la imputación de un delito penal de abandono de familia por parte del fiscal de menores de León, que nos podía suponer pena de cárcel y, sobre todo, la pérdida de la patria potestad de Rubén. Este pulso lo ganamos y, gracias a ello, ha quedado claro que no se puede perseguir a las familias que defendemos el derecho a la educación inclusiva de nuestros hijos. El mejor momento fue, sin duda, cuando recibimos el dictamen del Comité de la ONU dándonos la razón en todas nuestras demandas, un hito histórico que hice personalmente presentando una queja al Comité.

5. ¿Cómo ha sido la educación de Rubén durante este tiempo?
Rubén siguió con su trayectoria escolar fuera del sistema hasta que conseguimos, gracias al Comité, que pudiera hacer y titular un ciclo de formación profesional básica de auxiliar administrativo. Cuando terminó estos estudios empezó a trabajar hace ya 3 años en la Asociación Alzheimer de León como un trabajador más.

6. ¿Qué es lo que os ha dado fuerza para continuar durante tantos años en una lucha tan larga y compleja?
Rubén ha sido siempre la fuerza y el motor de toda esta lucha. Sus logros nos han dado plenamente la razón y se la ha quitado a un sistema educativo y a unos poderes públicos que violaron gravemente su derecho humano fundamental.

7. ¿Consideráis que esta sentencia puede marcar un antes y un después en la inclusión educativa de los alumnos con síndrome de Down?
Sin duda, y así lo expresa el voto particular contrario en esta sentencia, temeroso de que más familias puedan reclamar y exigir una educación inclusiva para sus hijos. Este es el gran legado que deja Rubén, que ha creado una jurisprudencia muy sólida en este sentido con la anterior sentencia del Tribunal Supremo de noviembre del 2023. Este es un avance importantísimo para la defensa del derecho de todas las personas con discapacidad y diversidad funcional.

8. ¿Qué os gustaría decir a otras familias que están comenzando un proceso parecido?
Que crean en sus hijos como personas con plenos derechos y dignidad. El camino puede ser difícil, pero tenemos claro desde la experiencia vivida que lo volveríamos a hacer. Esta es una cuestión innegociable. Hace 14 años nos encontramos con un vacío jurídico; ahora ya hay un camino posible y una jurisprudencia que lo avala.

9. ¿Qué cambios creéis que deberían implantarse con urgencia en el sistema educativo español para garantizar una educación inclusiva?
Acabo de presentar una queja al Defensor del Pueblo para que formalice un recurso de inconstitucionalidad sobre el artículo 74 de la LOMLOE, que es el que habilita la discriminación y segregación del alumnado a través de los informes psicopedagógicos y los dictámenes de escolarización. Son contrarios a la Constitución Española, a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y a la Convención sobre los Derechos del Niño.

10. ¿Qué mensaje os gustaría transmitir a la sociedad general sobre este asunto?
Si queremos una sociedad inclusiva, esta debe empezar por una educación realmente inclusiva en la que TODOS podamos estar, participar y progresar.

Para más información sobre este caso y la entrevista al abogado Juan Rodríguez Zapatero, haz click aquí.

Descubre las infografías accesibles sobre herramientas de inteligencia artificial

En DOWN ESPAÑA seguimos apostando por la accesibilidad digital y la inclusión educativa. Con este objetivo, hemos elaborado una serie de infografías en lectura clara para explicar de forma sencilla y visual el funcionamiento de distintas herramientas digitales basadas en inteligencia artificial, ya presentes en muchos entornos educativos.

Dirigidas a estudiantes, familias y profesionales, estas infografías muestran paso a paso, con ejemplos prácticos y un lenguaje comprensible, cómo utilizar herramientas como:

Leonardo.AI: para crear imágenes a partir de texto.

Gamma: para generar presentaciones de forma automática.

Napkin: para transformar ideas en mapas visuales.

Magic School: para crear glosarios, resúmenes o juegos de preguntas.

Google Slides: para diseñar presentaciones colaborativas.

Cada recurso incluye ventajas de uso, propuestas de actividades aplicables en el aula o en el hogar y enlaces directos para acceder a la herramienta.

Estas infografías forman parte del proyecto Escuelas DU@TIC, una iniciativa de DOWN ESPAÑA para impulsar el uso de las nuevas tecnologías aplicadas al Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). El proyecto está financiado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte, y tiene como objetivo seguir ofreciendo al alumnado con síndrome de Down conocimientos, materiales accesibles y herramientas que les permitan acceder y expresar su aprendizaje a través de las nuevas tecnologías.

Puedes consultar y descargar las infografías aquí:
📄 Gamma.pdf
📄 Google Slides.pdf
📄 Leonardo.AI.pdf
📄 Magic School.pdf
📄 Napkin.pdf

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