Dr. Rumoroso: «Hoy operamos cardiopatías con una precisión y una seguridad que hace años eran impensables»

Mañana, 14 de febrero, además del reconocido Día de los Enamorados -San Valentín-, se celebra el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas.

Se trata de una fecha de relevancia para el colectivo de organizaciones, profesionales y familias de personas con síndrome de Down, pues un gran porcentaje de ellas nace con alguna afección que incide en la estructura o el funcionamiento del corazón.

Para saber más sobre este asunto, entrevistamos al cardiólogo José Ramón Rumoroso, jefe del Servicio Cardiología del Hospital Quironsalud Bizkaia y director general Fundación EPIC, organización vinculada al ámbito de la cardiología, centrada en la prevención, investigación y divulgación de las enfermedades cardiovasculares.

¿Cuál es el porcentaje de personas con síndrome de Down con cardiopatías y por qué tienen una mayor incidencia?

Sabemos que aproximadamente entre el 40-50% de las personas con síndrome de Down nacen con una cardiopatía congénita, una cifra muy superior a la de la población general. Esta mayor incidencia se debe a la trisomía del cromosoma 21, que altera el desarrollo embrionario del corazón, especialmente en las primeras semanas de gestación, cuando se forman los tabiques y las válvulas.

¿Cuáles son las cardiopatías congénitas más frecuentes en personas con síndrome de Down y en qué consisten?

La más común es el defecto del canal auriculoventricular, que representa el 40 % de los casos. Básicamente, hay una comunicación entre las cavidades del corazón y una válvula común, lo que obliga al corazón a trabajar el doble. También vemos con frecuencia comunicaciones interventriculares o interauriculares.

En la edad adulta, ¿Cuál sería la clave de la salud cardiovascular de las personas del colectivo?

En su caso, el reto es distinto. El objetivo principal es vigilar las secuelas derivadas de una cardiopatía congénita o evitar la hipertensión pulmonar, que ocurre cuando la presión en los pulmones sube demasiado debido al exceso de sangre que ha recibido el pulmón durante años. Por eso, el control preventivo es vital.

¿En qué momento suelen detectarse estas cardiopatías? ¿Ha mejorado el diagnóstico precoz?

Hoy en día, la mayoría se detectan antes de nacer gracias a la ecocardiografía fetal. Si no es así, el diagnóstico se hace de forma inmediata en los primeros días de vida. El avance en el diagnóstico precoz ha sido una revolución: nos permite planificar todo con antelación y actuar en el momento exacto, lo que cambia por completo el pronóstico del bebé.

¿Cuándo es necesaria la intervención quirúrgica y qué avances se han producido?

Intervenimos cuando la cardiopatía causa síntomas o existe riesgo de que el pulmón sufra por ese exceso de presión. En casos de canal auriculoventricular completo, solemos operar entre los 3 y 6 meses de vida. Los avances en cirugía y anestesia pediátrica son espectaculares; hoy operamos con una precisión y una seguridad que hace años eran impensables, logrando una supervivencia altísima.

Tras una operación de la cardiopatía más común, ¿cómo suele ser la vida cotidiana?

 La noticia positiva es que, tras la cirugía, la inmensa mayoría de los niños llevan una vida prácticamente normal. Pueden ir al colegio, correr, jugar y desarrollarse igual que sus compañeros. Aunque algunos mantengan controles o medicación, el objetivo de la cirugía es precisamente que el corazón deje de ser un obstáculo para su desarrollo.

¿Qué tipo de seguimiento cardiológico necesitan en la vida adulta?

El seguimiento no debe interrumpirse nunca. Es fundamental que, al dejar la etapa pediátrica, los pacientes sean derivados a las Unidades de Cardiopatías Congénitas del Adulto (UCCA). Allí, especialistas acostumbrados a estos casos vigilan la función de las válvulas y la aparición de arritmias, asegurando que el corazón siga respondiendo bien al paso del tiempo.

¿Existen diferencias en pronóstico y calidad de vida entre quienes tienen cardiopatía y quienes no?

 Si la cardiopatía se trata a tiempo y bien, la calidad de vida es muy similar a la de cualquier otra persona con síndrome de Down. El pronóstico hoy no lo marca tanto el síndrome en sí, sino la precocidad con la que hayamos corregido el defecto cardíaco

¿El aumento de la esperanza de vida está ligado a estos avances?

Absolutamente. Si hoy la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down supera los 60 años es en gran medida gracias a que hemos aprendido a «reparar» sus corazones con éxito. La cardiología ha sido el motor principal de este cambio histórico en su longevidad.

¿Cuáles son los principales miedos o dudas de las familias?

 El miedo a la mesa de operaciones es el más común, unido a la incertidumbre de recibir un doble diagnóstico al nacer. Mi papel es darles información clara y honesta: explicarles que, aunque es un proceso difícil, contamos con los medios para que su hijo salga adelante y tenga una vida plena.

¿Qué mensaje le daría a las familias y a la sociedad en relación a la salud del corazón de las personas con síndrome de Down?

Que tengan esperanza. Hoy un corazón con síndrome de Down es un corazón con muchísimas oportunidades. Debemos mirar más allá del diagnóstico médico y ver a la persona; con el apoyo sanitario adecuado y una sociedad inclusiva, estas personas no tienen límites.

En el marco del Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas, desde DOWN ESPAÑA nos sumamos a la campaña de Fundación EPIC, «Mi corazón late por…», cuyo objetivo es visibilizar las cardiopatías congénitas desde una triple mirada, la científica, la humana y la inclusiva, para concienciar sobre la importancia del diagnóstico precoz, la investigación, el acompañamiento a las familias y la construcción de una sociedad más diversa e inclusiva.

Valueable, la alianza por la inclusión laboral sigue creciendo en España

Un nuevo establecimiento del sector hostelero de nuestro país ha conseguido el máximo reconocimiento a su compromiso real y sostenido en materia de empleo inclusivo, el Sello de Oro de Valueable.

Se trata del hotel H10 Cambrils Playa, empresa a la que el Comité Internacional de la alianza europea por la inclusión laboral Valueable ha distinguido gracias al compromiso de todo su equipo y, especialmente, al liderazgo de su directora, Pilar Sucarrat.

Desde 2020, bajo su impulso, cuatro personas con discapacidad intelectual han sido contratadas en el hotel y ocho personas han sido incorporadas en distintos hoteles de la cadena en la región.

Este tipo de liderazgo demuestra que la inclusión no solo es posible, sino que aporta valor real a los equipos y a la cultura corporativa.

Un proyecto internacional por la inclusión laboral

Valueable, proyecto con el que DOWN ESPAÑA participa desde 2016, sigue creciendo con el objetivo de promover la inclusión laboral de personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual en el sector de la hostelería.

A través de esta red europea, de la que forman parte más de 160 empresas del sector de la hostelería de Italia, España, Croacia, Alemania, Portugal, Hungría y Turquía, se han desarrollado multitud de herramientas para empresas, profesionales y personas de nuestro colectivo, y se han formalizado más de 100 puestos de trabajo fijo para personas con discapacidad intelectual.

Además, se han desarrollado 300 periodos de prácticas profesionales en hoteles y restaurantes.

En nuestro país, 55 empresas, como Starbucks o Domino’s Pizza, se han sumado a esta gran red europea de empresas que apuestan por la contratación de personas con discapacidad intelectual.

Los certificados o sellos que otorga la red Valueable, como el Sello de Oro que acaba de recibir H10 Cambrils Playa, valoran la igualdad de oportunidades y cumplimiento normativo, la sensibilización interna del personal, la contratación efectiva de personas con discapacidad intelectual y su rol como embajadores del Sello Valueable.

El papel de DOWN ESPAÑA y sus entidades federadas

DOWN ESPAÑA participa activamente en la Red Europea Valueable junto a sus entidades federadas, que son las encargadas de preparar y acompañar a las personas candidatas, asesorar a las empresas en los procesos de adaptación y seguimiento, evaluar los estándares exigidos para la obtención de los sellos y utilizar el reconocimiento como herramienta de visibilidad y captación de nuevas oportunidades laborales.

Para nuestras entidades, los sellos Valueable no son solo un distintivo simbólico: son una herramienta estratégica de reconocimiento empresarial, que permite poner en valor a aquellas compañías que dan un paso más hacia la inclusión real. Son las asociaciones de DOWN ESPAÑA las que proponen a empresas candidatas cuando consideran que son merecedoras de dichos distintivos.

El reconocimiento al H10 Cambrils Playa, propuesto por Down Tarragona, supone un paso más en una colaboración que aspira a crecer.

El objetivo es extender este modelo a otros hoteles de la cadena H10, tanto dentro como fuera de España, consolidando el empleo inclusivo como parte estructural de su política corporativa.

Para conocer más sobre esta red y descubrir qué establecimientos forman parte del movimiento por la inclusión, puedes visitar su página web www.valueablenetwork.eu

Redes Sociales de la Red Valueable:

LinkedIn: https://www.linkedin.com/company/valueable-network-eu/

Instagram: https://www.instagram.com/valueablenetwork/

Facebook: https://www.facebook.com/ValueableNetwork/

Nuevo estudio sobre educación inclusiva: hay barreras muy presentes en el aula

Según el informe “Barreras, variables y líneas de actuación”, elaborado por Aula Desigual con el apoyo de DOWN ESPAÑA a partir de la herramienta PEIA, todavía son demasiados los obstáculos que encuentran los docentes para aplicar una educación verdaderamente inclusiva.

Con más de 1.750 respuestas de profesionales de todas las etapas educativas, el estudio buscaba detectar y reflexionar sobre aquellas prácticas educativas que limitan la presencia, participación y progreso del alumnado con discapacidad en las aulas ordinarias.

Este análisis, desarrollado entre 2023 y 2025, se centra en cinco grandes bloques: planificación, metodología, elaboración didáctica, evaluación y atención a la diversidad.

Los resultados muestran que la mayor barrera a la educación de calidad para todo el alumnado se encuentra en el ámbito de la atención a la diversidad, especialmente en lo relacionado con la accesibilidad tecnológica. La puntuación más baja de todo el cuestionario se dio en el uso de estas tecnologías.

Otras grandes dificultades del sistema educativo actual son:

  • Falta de materiales accesibles sensorial y cognitivamente
  • Escasa co-docencia y colaboración entre docentes
  • Poca variedad en las técnicas de evaluación, con predominio de modelos unidireccionales
  • Baja presencia de recursos en otros idiomas, lo que afecta al alumnado con diferentes lenguas maternas
  • Débil promoción de la autonomía del alumnado, tanto en la planificación como en la evaluación.

El estudio también revela una preocupante “paradoja del apoyo”: Cuanta más edad tiene el alumno, menos flexibilidad y autonomía se le ofrece.

Las conclusiones de este análisis, realizado con la colaboración del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2023. señalan la necesidad urgente de convertir la inclusión en una práctica habitual, con acciones como reorganizar tiempos y apoyos para facilitar la co-docencia, diseñar aprendizajes más flexibles y accesibles para todo el alumnado y entender la atención a la diversidad como una responsabilidad compartida por todo el centro.

Informe del estudio “Barreras, variables y líneas de actuación”, disponible haciendo clic aquí.

Descubre «Hábitos saludables en familia», una publicación para impulsar el bienestar

Durante 2025 DOWN ESPAÑA ha hecho un proyecto centrado en la promoción de hábitos saludables dirigido a personas con síndrome de Down y sus familias. Gracias al apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, en el marco del eje de Sensibilización sobre el ODS 3: Salud y Bienestar.

Esta iniciativa puso el foco en cuatro áreas clave para el bienestar y la calidad de vida: higiene personal, cuidado bucodental, actividad física y alimentación. A través de una campaña específica, promovemos pautas sencillas y prácticas para favorecer la incorporación de estos hábitos en la vida diaria de las personas con síndrome de Down. Todo ello entendiendo la salud como un proceso compartido que implica a toda la familia.

La acción aprovecha también los resultados del estudio “GO-DS25, cuyo objetivo es dilucidar los mecanismos implicados en la obesidad y otras comorbilidades asociadas al síndrome de Down.

En este contexto, el Dr. Rafael de la Torre participó en nuestro Encuentro Nacional de Familias 2025. Allí explicó la evidencia científica y las claves prácticas sobre la importancia de la prevención y el abordaje temprano de estos factores de riesgo. 

(Lee la noticia sobre su ponencia aquí)

Como resultado de este trabajo, en DOWN ESPAÑA hemos elaborado un sencillo recurso dirigido a las familias. Con orientaciones claras y accesibles sobre cómo generar hábitos saludables desde casa y por qué es fundamental que estos cambios se integren en la rutina de todos los miembros del hogar. Son pautas que cualquier familia puede adoptar de forma sencilla y que mejorarán su vida cotidiana y su futuro.

El objetivo es reforzar el papel de la familia como agente principal de salud. Así como favorecer entornos que impulsen el bienestar físico y emocional de las personas con síndrome de Down.

Con esta acción, desde la Federación reafirmamos nuestro compromiso con la promoción de la salud y el bienestar de las personas con síndrome de Down.

Cuadríptico «Hábitos saludables en familia», disponible haciendo click aquí.

Después de reír, toca mirarnos

¡¡Ha pasado un año ya!!

Casi sin darnos cuenta volvemos a tener cerca el 21 de marzo, Día Mundial del Síndrome de Down. Para muchas personas será una fecha más en el calendario. Para nuestras familias no lo es. Es un día que concentra conversación, visibilidad y, sobre todo, responsabilidad.

Desde Down España, aprovechamos cada año esta fecha para lanzar una campaña de comunicación. No como un gesto simbólico. No como una tradición automática. Lo hacemos porque sabemos que el relato importa.

El año pasado conseguimos algo poco habitual, hablar de síndrome de Down sin solemnidad y sin paternalismo. La campaña #TanComoTu fue un éxito y así lo avalan las cifras y los premios recogidos porque utilizó el humor para desmontar prejuicios cotidianos.

Porque nos permitió reconocernos sin sentirnos atacados. Porque fue cercana, inteligente y honesta.

Conceso, Álvaro, María José, Paula y Lucía, convertidos en Ramón, Martín, Emilia, Eva y Lucía en las películas no interpretaron personajes caricaturescos. Interpretaron situaciones reales. Y lo hicieron con una naturalidad que generó gran empatía. Y si, nos hicieron reír. Y eso, en comunicación social, es un logro extraordinario.

Como padre de Carmela, vi cómo ese tono abría conversaciones en mi familia y fuera de ella. Como profesional de la comunicación, supe que habíamos acertado en el enfoque. Y desde la Junta Directiva de Down España pensamos que el movimiento asociativo estaba preparado para dar un paso más y por eso apostamos por ella.

Pero la verdad es que pasado un año la realidad sigue siendo la que es y los datos no han cambiado por el hecho de haber conectado mejor.

A día de hoy, solo el 22% de las personas con síndrome de Down tiene empleo. Apenas el 10% trabaja en el mercado ordinario.

La inclusión educativa es todavía irregular.

La vida adulta independiente sigue condicionada por barreras estructurales y por expectativas demasiado bajas.

Con esa realidad, la pregunta era inevitable: ¿qué hacemos después del éxito de #TanComoTu?

Después de varias reuniones con los responsables de comunicación de nuestras entidades miembro, llegamos a una conclusión clara: teníamos que seguir evolucionando.

El movimiento asociativo ha madurado. Las personas con síndrome de Down están más presentes, más formadas y más visibles que nunca.

Trasladamos esta reflexión a los profesionales de CONTRAPUNTO BBDO, que año tras año consiguen, gracias a su creatividad, convertir nuestras inquietudes en pequeñas películas que conectan con la sociedad y que, año tras año, gracias a su creatividad, consiguen transformar debates complejos en mensajes claros. O si me permitís, consiguen hacer magia de nuestras reflexiones que nacen de la experiencia diaria de las familias…

Y sí, de estas reflexiones nace la nueva campaña de este 21M.

Nace precisamente de la realidad. No para describirla. Para interpelar a la sociedad, a las Administraciones Públicas, a las empresas y, como no, también a nosotros mismos porque sí, porque sigue siendo necesario hacerlo.

El enfoque de la campaña es claro. Situaciones vinculadas al empleo, a la educación y a la vida adulta independiente. Escenarios reconocibles. Cotidianos. Y en cada uno de ellos, aparecerá algo que todos hemos escuchado alguna vez: limitación, problema, dificultad, impedimento.

Palabras que se siguen asociando a las personas con síndrome de Down.

Pero el planteamiento cambia el eje. El año pasado, nos reímos y aceptamos esa narrativa. Este año, se trata precisamente de vernos cuestionados. De devolver la pregunta a quien la formula. De señalar que tener síndrome de Down no es el problema. El problema es pensar que lo es.

Esa es la diferencia fundamental.

Esta es una campaña de responsabilidad compartida. Porque la autonomía no depende solo de la voluntad individual. Depende del entorno. Depende de políticas de empleo que apuesten por el mercado ordinario y el Empleo con Apoyo. Depende de sistemas educativos que ofrezcan recursos reales y formación adecuada al profesorado. Depende de estructuras que dejen de separar por comodidad.

Este año, volvemos a tener la suerte de contar un año más con unos magníficos actores, tenemos delante de la cámara a Sara, Carlos, Ana, Martín y Sara. Y otra diferencia, este año mantienen sus nombres reales en las películas. Y eso no es un detalle estético. Es una declaración. Hablamos de personas concretas. Con identidad propia. Con un proyecto de vida individual.

Y aunque sé que las expectativas antes del estreno son altas y ya me tarda poder compartir la campaña me han pedido que en este artículo no puedo revelar demasiado. Pero sí puedo decir esto:

Es una campaña diseñada para incomodar lo suficiente como para provocar reflexión.

Y esa incomodidad creo que es necesaria.

Si el año pasado el humor abrió la puerta, este año toca cruzarla. Porque la inclusión no se consolida con simpatía. Se consolida con cambios estructurales. Con decisiones políticas. Con oportunidades laborales reales. Con expectativas altas.

El 21 de marzo no es una fecha simbólica en el calendario. Es una oportunidad estratégica para recordar que la dignidad no es negociable.

Después del éxito, lo fácil habría sido repetir fórmula. Lo responsable era avanzar. Y avanzar implica dejar claro algo muy sencillo:

Las personas con síndrome de Down no son el problema, y de eso va nuestra campaña del Día Mundial del Síndrome de Down para este año.

Manuel Alvarez Esmorís

Padre de Carmela y Vocal en Junta Directiva de Down España

Esto se cerrará en 0 segundos