“Casi abandono a mi hija con síndrome de Down”

Marley junto a sus padres, Jack y Jana.

Marley junto a sus padres, Jack y Jana.

Jack Barr es profesor en la Escuela Comunitaria Internacional en Bangkok, Tailandia. Junto a su esposa, Jana, ha creado If They Had a Voice (Si pudieran hablar), una web en la que dan voz a los niños con síndrome de Down cuando aún están en el vientre materno. Además, Jack ha querido describir cómo se sintió al conocer el diagnóstico de su hija y el proceso que siguió hasta que descubrió que hoy en día es ella quien «da brillo a su día».

Esta es la carta:

El día en que nació mi hija Marley, fui directamente a su cuna en el hospital y la sostuve durante más de dos horas. Simplemente me la cargué al hombro y lloré porque nunca en mi vida había sentido tanto amor por alguien o algo. Creo que las enfermeras pensaron que estaba loco, finalmente tuvieron que recordarme que tenía que ir con mi esposa. Fue tres días después, antes de salir del hospital, cuando el pediatra nos dijo que pensaba que Marley podría tener síndrome de Down. Mi reacción fue: ¡tiene que ser una broma!

Tuve un ataque de pánico y me llevaron a la sala de emergencias. Los pensamientos se agolpaban en mi mente: ¿cómo era posible que mi hija perfecta tuviera síndrome de Down» ¿cómo era posible que no estuvieran seguros» ¿cómo era posible que cuando hicieron el ultrasonido no nos dijeran que teníamos una probabilidad de una entre 18.000 de tener un hijo con síndrome de Down» ¿por qué Dios me está castigando» ¿cómo podría vivir con una hija a la que todos rechazarían» incluido yo»

A lo largo del primer año de vida de Marley, caí en una profunda depresión. Empecé a tomar antidepresivos y a visitar a un terapeuta. Consideré dejar a mi esposa, dar en adopción a mi hija o suicidarme.

Solía acostarme por las noches pensando en mi futuro y buscando una razón para vivir. Creía en todas las cosas negativas que el mundo me había enseñado acerca del síndrome de Down y me parecía que era una maldición para mi familia. ¡No podía dejar de pensar en cómo cambiaría mi vida!

Pero la verdad es que me sentía mal conmigo mismo. Llegó un momento en el que me escribí una carta a mi mismo en la que me preguntaba por qué las cosas tenían que ser así. Pedí a Dios que tomara mi despreciable vida a cambio de que se llevara el cromosoma adicional de Marley. Incluso pasaba las noches despierto, contemplando qué sentiría si de pronto ella dejara de respirar mientras dormía.

Finalmente, un sábado por la mañana, cuando Marley tenía unos dos meses de nacida, me levanté y le dije a mi esposa que saldría a dar un paseo. No tenía la intención de regresar. Iba a abandonar a mi esposa y a mi hija.Ya no podía más.
Pero, entonces, después de salir, empecé a dudar y fue cuando recordé que mi esposa se había inscrito a un grupo de apoyo en línea. Les llamé. Pasé las siguientes dos horas hablando por teléfono acerca de mi hija y mi familia con un hombre al que nunca había visto y que tenía un hijo de dos años con síndrome de Down.

No puedo explicarlo, pero después de hablar con él durante dos horas, tuve las fuerzas para regresar a casa y hacer frente a un día más. Durante los siguientes seis meses, me levanté con la idea de ir día a día.

Recordé algo que hace años me dijo mi padre: «si quieres resolver un problema, tienes que hacer algo al respecto». Seguí su consejo.

Primero, traté de aprender todo lo que pude sobre cómo educar a un hijo con síndrome de Down. Luego, empecé a llamar a todas las familias que tenían un niño con esta discapacidad que pude encontrar. Les debo mucho a esas familias porque estuvieron dispuestas a hablar conmigo a pesar de la diferencia de horario de 12 horas entre Bangkok y Estados Unidos.

También empecé a obligarme a interactuar con mi hija. Ella quería desesperadamente que la empezara a querer, y me amó hasta que me rendí e hice lo mismo. Temía aceptarla porque eso implicaba aceptar su discapacidad. Sin embargo, era mi ignorancia lo único que me impedía amarla.

Cuando vencí las egoístas expectativas que tenía respecto a Marley, poco a poco empecé a ver a la hermosa niña que cambiaría mi vida para siempre. Empecé a encontrar la paz. La sanación es un proceso, un viaje. Nunca habría experimentado esta transformación en mi vida si Marley no hubiera nacido.

Es cierto que hay momentos difíciles cuando tienes una hija con síndrome de Down. Sin embargo, también es cierto que es muy parecida a cualquier otro niño. Marley sonríe, ríe, juega, se desarrolla (aunque a su propio ritmo y con su estilo particular), comete errores y, lo más importante, completa nuestra familia.

Literalmente, da brillo a mi día cuando la veo. Ahora tiene dos años y a esta edad todos los niños se desarrollan a ritmos diferentes. Marley puede caminar, nadar, hacer señas y decir palabras; puede lanzar y patear una pelota, seguir instrucciones sencillas y hacer berrinches. También sabe cómo manipular a sus abuelos?

Sin embargo, no ha aprendido a correr o a saltar. Toma medicamentos para la tiroides y tiene un pequeño defecto en el corazón. La clave es que es muy parecida a la mayoría de los niños de su edad, y todos los niños que tienen síndrome de Down son diferentes, así como todos los niños son diferentes.

Antes de nuestras vacaciones de verano, pasó un examen de admisión para entrar a un preescolar británico con otros niños a los que no se les etiqueta como «niños con necesidades especiales». En mi opinión, esas limitaciones que ponemos a los niños con síndrome de Down son anacrónicas y provocan una falta de aceptación en nuestra sociedad.

La comunidad médica se concentra en muchos de los retos asociados con el síndrome de Down, así que desarrollamos un temor innecesario, pero esa es la única diferencia. La verdad es que hoy soy una mejor persona gracias a mi hija, mi hija con síndrome de Down. Agradezco tener una esposa que estuvo dispuesta a presionarme para cambiar y me apoyó cuando me vi en dificultades.

Nunca podré entender del todo por qué Marley tiene síndrome de Down, pero sé que ella ha marcado la diferencia en mi vida, en la vida de mi esposa y en la vida de muchas personas de nuestra comunidad.

Educación estudia una solución para que Rubén vuelva a un colegio inclusivo

Agustín Matía, gerente de DOWN ESPAÑA y Alejandro Calleja, padre de Rubén. (Foto de Diario de León - J.M. Lostau)

Agustín Matía (izda.), gerente de DOWN ESPAÑA y Alejandro Calleja, padre de Rubén. (Foto de Diario de León – J.M. Lostau)

La próxima semana se producirá una nueva reunión en la que personal técnico de la consejería, liderado por la directora provincial de Educación en León, Emilia Villanueva, estudiará junto al entorno de Rubén (padres, equipo de orientación y psicólogo) cómo desbloquear definitivamente esta situación.

«Relativo optimismo»

Alejandro Calleja, padre del niño, ha señalado que salió de la reunión con «relativo optimismo», ya que ha percibido en las autoridades «voluntad de alcanzar una solución» tras las dos horas y media que duró el encuentro con la Directora general de Innovación y Formación del Profesorado, Pilar González. «Ha sido una reunión muy cordial en la que ha quedado claro que lo que más nos preocupa a todos es la no escolarización de Rubén y la búsqueda de una solución«, apuntó González.

DOWN ESPAÑA, a través de su gerente, Agustín Matía, estuvo presente en la reunión. La entidad ha apoyado la voluntad de ofrecer una escolarización inclusiva para Rubén, y animó a su padre a hacer una petición a la Consejería de Educación de Castilla y León a través del portal Change.org, logrando casi 150.000 firmas.

Los medios de comunicación se vuelcan con la entrega de firmas a favor de una educación inclusiva para Rubén

La prensa no sólo cubrió el acto de entrega, sino que también ha repasado la actualidad en torno a este caso de vulneración de los derechos de una persona con síndrome de Down.

A través de este enlace pueden verse las fotografías recogidas en el momento de la entrega de las firmas.

  • RTVE

  • RTVCyL

 

El síndrome de Down estará presente en el Festival de Teatro Clásico de Mérida

El Festival de Teatro de Mérida contratará este año a cuatro trabajadores con síndrome de Down para realizar diversos trabajos de sala durante una jornada laboral de 20 horas semanales.

El presidente de IBERDOWN DE EXTREMADURA, Bonifacio Nogues, destacó el significado, en materia de inclusión, del convenio firmado con el Patronato del festival, pues los cuatro jóvenes, «como cualquier otro» chico, buscan empleo durante el paréntesis veraniego del curso escolar.

Los cuatro trabajadores llevan desempañando su labor desde el pasado 30 de junio, y lo harán hasta finales del mes de agosto.

El convenio incluye otras futuras contrataciones. Foto: IBERDOWN.

El convenio incluye otras futuras contrataciones. Foto: IBERDOWN.

El Patronato se ha comprometido mediante este convenio a, una vez finalizado el festival, contratar a más trabajadores para otros eventos culturales, en función de sus necesidades.

Con ello, los organizadores de este encuentro cultural muestran su compromiso con la discapacidad intelectual, hecho que agradeció el presidente de IBERDOWN, pues éste es «uno de los grandes escaparates culturales de cara al mundo». Además, añadió que la incorporación al mundo laboral de estas cuatro personas será «un gran espaldarazo» a la integración.

II Congreso Iberoamericano Síndrome de DownConferencia Marco: ‘Educación para la vida y acceso a la cultura de su comunidad del colectivo de personas con síndrome de Down’

El catedrático de la Universidad de Manchester y co-director del Centro de estudio para la Equidad en Educación de dicha universidad, Mel Ainscow, ha reivindicado la eficacia de las escuelas inclusivas en el sentido de que «deben garantizar, no sólo la presencia de personas con necesidades especiales en ellas, sino también su aprendizaje».

Además, el catedrático de la Universidad de Manchester ha afirmado que «ya sabemos lo que necesitamos para que una escuela sea más inclusiva y eficaz pero aún queda pendiente reunir la voluntad y trabajar juntos».

Así lo ha declarado durante su intervención en la Conferencia Marco «Educación para la vida y acceso a la cultura de su comunidad del colectivo de personas con síndrome de Down» que ha tenido lugar hoy en Granada dentro de las actividades celebradas con motivo del II Congreso Iberoamericano sobre el Síndrome de Down.

Ainscow ha asegurado que «hay que trabajar por el cambio del sistema educativo». Un proyecto «muy difícil» para el que «necesitamos a los políticos, al profesorado, a los alumnos y, por supuesto, a las familias de las personas con necesidades especiales». «Las familias conocen a los alumnos, por eso, es necesario una visión compartida de cómo tienen que ser las escuelas».

Objetivos y barreras
Mel Ainscow ha explicado que el proceso de inclusión de personas con necesidades especiales en una escuela tiene distintas etapas y objetivos. El primer paso es «la presencia de alumnos», el segundo «su participación en el día a día» y, por último, «su rendimiento».

«En una escuela inclusiva, las diferencias son vistas como recursos porque estimulan la creatividad del profesorado. Estos centros están dirigidos por valores». «Tenemos que convencer a toda la sociedad de que estos centros beneficiarán a todos los alumnos, no sólo a aquellos que tengan necesidades especiales».

Ainscow ha mostrado su convicción de que el cambio hacia una educación realmente inclusiva «es técnicamente posible pero socialmente complicado», ya que las barreras más importantes «están en las ideas y las concepciones de las personas». Por este motivo, ha destaco la importancia de contar con «escuelas modelo que demuestren que se trata de un sistema posible».

Por su parte, el profesor de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad Autónoma de Madrid, Gerardo Echeita, ha señalado que, además, existen otras barreras que limitan los derechos básicos de las personas con síndrome de Down en materia de educación como son las propias normas de los centros; las acreditaciones de enseñanza; las barreras particulares de cada aula; la formación de los profesores; la sobreprotección de las familias o las agendas sociales contradictorias en las que compiten «equidad y éxito».

Sin embargo, ha querido dar un mensaje de esperanza a los asistentes, recordando que en la actualidad tanto el movimiento asociativo como las familias y el mundo de la investigación, cuentan con unas convicciones comunes, además de experiencia e instrumentos para planificar el ámbito educativo y social.

«No trabajamos por el beneficios de nuestros familiares o de una minoría con necesidades especiales, si no por una escuela donde todos los alumnos puedan aprender desde el respeto a los principios de igualdad, dignidad intrínseca y justicia que vela por la no discriminación», ha concluido.

Con la intención de generar un foro de encuentro internacional e intercambio de investigaciones, experiencias prácticas y resultados obtenidos, representantes de la administración, catedráticos y expertos en discapacidad y dependencia, abordarán la situación de estas personas y sus familias desde tres ejes temáticos: «La educación para la vida y acceso a la cultura»; «El futuro de las personas con síndrome de Down» y «El movimiento asociativo a favor de las personas con síndrome de Down».

Así, se profundizará en aspectos relacionados con el derecho de las personas con síndrome de Down a formar una familia, el aborto y el derecho a la vida o la prevención de la dependencia. Una de las ponencias más destacadas será la protagonizada por jóvenes con síndrome de Down, que presentarán su propio análisis de los derechos recogidos en la Convención de Derechos de Personas con Discapacidad y denunciarán en primera persona situaciones de vulneración que han vivido.

Éxito de la Jornada sobre inclusión educativa de DOWN LLEIDA

La Jornada tuvo lugar en el Auditorio del Centro de Culturas de la Universidad de Lleida.

La Jornada tuvo lugar en el Auditorio del Centro de Culturas de la Universidad de Lleida.

Una de las finalidades principales de la VII Jornada Técnica «Cómo favorecer la inclusión de las personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales en nuestros centros educativos» fue ofrecer pautas de trabajo para conseguir una inclusión positiva de las personas con discapacidad intelectual, teniendo en cuenta las últimas propuestas, opiniones y tendencias sobre este tema.

Expertos como Joan Jordi Muntaner, Catedrático del Área Didáctica y Organización Escolar  de la Universidad de las Islas Baleares y autor del libro Escuela y discapacidad intelectual: propuestas para trabajar en el aula ordinaria; Pilar Sanjuán, Presidenta de DOWN LLEIDA; o Eva Betbesé, Psicopedagoga y Coordinadora Educativa de DOWN LLEIDA, presentaron recursos y experiencias que permitan avanzar en una cultura inclusiva de trabajo hacia las personas con capacidades diferentes.

Participación activa de las personas con síndrome de Down

Guillem Gràcia y Joan Sorribes, dos jóvenes con trisomía 21 estudiantes de 4º de ESO en un instituto de Lleida, explicaron la experiencia que han obtenido a lo largo de su paso por los diferentes centros educativos en los que han sido alumnos. Además, Isabel Invernon, otra de las jóvenes con síndrome de Down que integran la asociación leridana, fue la responsable de presentar y conducir la jornada.

Cada vez que a una persona con síndrome de Down se la incapacita judicialmente “asistimos a su muerte civil”

Según el presidente de DOWN ESPAÑA, José Fabián Cámara, «cada vez que a una persona con síndrome de Down se la incapacita judicialmente asistimos a la muerte civil de esa persona». Para él, «cuando se le impide votar, le estamos privando de su ciudadanía».

Así lo afirma en la entrevista concedida en el número 55 de  del periódico «cermi.es semanal», órgano de expresión del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI).

Actos como la negación del voto, la incapacitación o el aborto eugenésico son algunas de las «líneas rojas» que, para el presidente de DOWN ESPAÑA, se siguen trasgrediendo en lo que a los derechos de las personas con discapacidad se refiere.

«Siguen ocurriendo casos de vulneración de derechos, aunque cada vez en menor medida, hacia las personas con discapacidad», pero «lo paradójico es que las mayores discriminaciones sigan viniendo del propio sistema«.  Para él, «se han sobrepasado todas las líneas que resquebrajan los derechos fundamentales de las personas con discapacidad».

E n este sentido, explica Cámara, mientras nuestros sistemas administrativo, legal y jurídico no se adapten «totalmente» a lo recogido en la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, «no estaremos respetando los derechos fundamentales de estas personas».

Al ser peguntado directamente por el supuesto actual de aborto en casos de discapacidad en el feto, Cámara ha explicado que la opinión de la entidad que preside responde a que «la actual ampliación del plazo para el aborto en casos de discapacidad supone una clara discriminación hacia el no nacido con discapacidad«. En este sentido, indica que desde DOWN ESPAÑA siguen trabajando en que mujer y familia reciban una información por parte de médicos y ginecólogos «veraz, actualizada y adaptada a la realidad de las personas con síndrome de Down».

Por otro lado, y en lo que respecta a la difícil situación económica que atraviesa el Tercer Sector, Cámara afirma que una de las principales preocupaciones de DOWN ESPAÑA es la búsqueda de una financiación que permita mantener su estructura y así «seguir desarrollando  programas que mejoren la calidad de vida de las personas con síndrome de Down».

En este mismo aspecto económico, destaca que la educación inclusiva no corre tanto peligro por los recortes económicos, sino más bien por «el tratamiento que le da o, mejor dicho, que no le da, el actual proyecto de Ley de Educación (LOMCE)». «La educación inclusiva parte del principio de que es la institución escolar la que debe adaptarse al alumnado, y no al revés, como sucede en el modelo actual», explica.

Para Cámara, aunque la percepción social del síndrome de Down ha avanzado muy significativamente en los últimos 20 años, «todavía pervive en una parte de la sociedad la visión estereotipada del eterno niño cariñoso y afable que no se entera de nada». Según explica, la formación a las familias y el fomento del libre desarrollo y expresión de las personas con síndrome de Down siguen siendo «ejes centrales» del trabajo de esta Institución, encaminados a fomentar la conciencia «sobre la importancia de evitar la sobreprotección y trabajar la autonomía, consiguiendo, de esa forma, que la persona con síndrome de Down pueda gestionar y ser dueña de su propia vida».

 

 

 

Cubierto el cupo inicial de plazas para el XIII Encuentro Nacional de Familias

Las inscripciones para este XIII Encuentro Nacional de Familias y V Encuentro Nacional de Hermanos, que se celebrarán en paralelo, se han cerrado por el momento al cubrirse el número máximo de plazas previstas para julio.

En septiembre, coincidiendo con la vuelta a la actividad de la mayor parte de las entidades, se abrirá un segundo cupo de plazas, cuyo número aún está por determinar. En consecuencia, la aplicación informática de inscripción volverá a ser accesible desde la web de DOWN ESPAÑA a partir de los primeros días de ese mes.

El Encuentro Nacional de Familias celebrará en Toledo del 31 de octubre al 3 de noviembre su decimotercera edición. Es, desde hace años, la cita más consolidada en el calendario de las asociaciones federadas. Constituye para las familias de personas con síndrome de Down de todo el país una oportunidad única para potenciar el debate, la vinculación y el intercambio de experiencias.

A la realización del evento, organizado por DOWN ESPAÑA con la colaboración de DOWN TOLEDO, contribuye el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad gracias a la aportación del 0,7% del IRPF destinada a fines de interés social, y cuenta con la financiación de Fundación MAPFRE y Fundación ONCE.

En este XIII Encuentro Nacional de Familias de Personas con Síndrome de Down, los participantes podrán disfrutar de momentos de ocio y tiempo libre con otras familias para aumentar la cohesión entre el colectivo de personas con síndrome de Down y su entorno. El encuentro persigue un objetivo fundamental: conceder protagonismo a las personas con trisomía 21 y sus familias.

En el Acto Inaugural se hará entrega del Premio Trébol a la Solidaridad 2013, y se podrá disfrutar además de diversas actuaciones artísticas. Contará con la presencia de destacadas autoridades políticas y representantes del movimiento asociativo.

Además de las actividades propias de la cita, los participantes tendrán la oportunidad de realizar rutas monumentales por Toledo, disfrutar de su gastronomía y vivir la hospitalidad y cultura de la ciudad.

Como viene siendo habitual en cada Encuentro de Familias, se aprovechará la cita para realizar el Encuentro Nacional de Hermanos, promovido por la Red Nacional de Hermanos de DOWN ESPAÑA, que en esta ocasión celebra su V edición.

Podrás seguir la actualidad del Encuentro a través de Twitter mediante el hashtag #síndromeDown.

Lugar de realización

El Encuentro tendrá lugar en el Hotel Beatriz de la ciudad de Toledo (c/Concilios de Toledo, s/n), donde se alojarán todos los participantes y se celebrarán todas las ponencias, así como la mayor parte de las actividades. A través de este enlace se puede encontrar información y mapa de la ciudad de Toledo.

Habrá diversas sesiones formativas y conferencias sobre temáticas variadas: «Etapa escolar: hábitos y comportamiento. Pautas para detectar y corregir conductas disruptivas«, «¿Qué hacer ante la decisión de incapacitación«», «De la escuela al trabajo: Empleo con Apoyo«, entre otras.

También habrá distintos talleres donde se cuidará con especial atención aspectos relativos a la salud: «Oftalmología en pacientes con síndrome de Down«, «Deportistas Down: agentes de salud? o «Pediatría y síndrome de Down«, entre otros.

Se han incluido actividades lúdicas y turísticas destinadas a toda la familia.

Veinte jóvenes con síndrome de Down harán prácticas laborales como auxiliares de comedor

El objetivo de este acuerdo alcanzado por la Fundación Catalana de Síndrome de Down es facilitar el acceso de las personas con discapacidad intelectual al mundo laboral.

La primera acción derivada de la firma va a ser la formación de estos veinte jóvenes con síndrome de Down como auxiliares de comedor escolar. Además, los alumnos van a poder desarrollar lo aprendido gracias a unas prácticas en comedores, donde los jóvenes colaborarán tanto con el equipo de cocina como con los monitores de cada centro.

Durante este periodo de prácticas, sus tareas irán desde servir la comida a los comensales, a recoger el comedor y a asegurar que los alumnos hagan correctamente la recogida selectiva de residuos.

Una princesa Disney con síndrome de Down

Delaney tiene 15 meses (Foto: MercuryNews).

Delaney tiene 15 meses (Foto: MercuryNews).

Andrea y Keston, que viven con su hija Delaney de 15 meses en California, han lanzado esta campaña con el objetivo que fomentar el valor por la diversidad y la inclusión entre alumnos y entornos escolares.

«Como el resto de los niños, nuestra hija adora las películas animadas. Por eso, cuando la veo fascinada con las princesas Disney, me parte el corazón saber que no encontrará modelos como ella. ¡Los niños con síndrome de Down también son príncipes y princesas!», indica Andrea en la web.

A día de hoy la campaña ya ha logrado más de 66.000 adhesiones, muy cerca de las 67.000 que se han marcado como objetivo antes de entregar la petición al presidente de los estudios Walt Disney, Sean Bailey. Si quieres colaborar con tu apoyo, puedes hacerlo aquí.

«Disney ha hecho un trabajo maravilloso desde hace mucho tiempo enseñando a valores a nuestros hijos. Pero, lamentablemente, la empresa cojea en un área muy crítica: sus películas casi no tienen representación de gente con discapacidad, aquellos quienes en muchas ocasiones son objeto de burla por parte de otros niños», apunta Andrea.

«¡Qué maravillosas lecciones de diversidad, compasión y aceptación podría enseñar Disney a nuestros hijos si promocionasen a personajes con discapacidad como héroes y heroínas de sus películas!», concluye con entusiasmo.

Andrea y Keston con su hija, Delaney (Foto: MercuryNews).

Andrea y Keston con su hija, Delaney (Foto: MercuryNews).

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