«Si la sociedad incluye a los niños con discapacidad, todos se benefician»
La organización ha presentado este jueves en España su Informe anual sobre la infancia. En el se refleja la situación y las condiciones de vida de los 93 millones de niños con discapacidad que viven en el mundo. El Informe denuncia que la discriminación por motivos de discapacidad es una forma de «opresión» y que los niños con discapacidad y sus comunidades se beneficiarían si la sociedad se centrara en lo que pueden lograr en vez de lo que no pueden hacer.
Educación Inclusiva
Unicef asegura que la educación inclusiva amplía los horizontes de los niños con discapacidad, por lo que propone aumentar las actividades para apoyar su integración y ayudar a combatir la discriminación «que les empuja aún más hacia los márgenes de la sociedad».
La agencia de la ONU para la infancia recuerda que para muchos de estos niños la exclusión comienza en los primeros días de vida, cuando se registra su nacimiento ya que, a falta de un reconocimiento oficial, están «aislados» de los servicios sociales y las protecciones jurídicas que son cruciales para su supervivencia y sus perspectivas.
«Se encuentran entre los más vulnerables a la violencia, el abuso, la explotación y el abandono, sobre todo si se les oculta o se les ingresa en instituciones, algo que ocurre con frecuencia debido al estigma social y el costo económico que supone su crianza», añade Unicef.
Hay pocos datos precisos sobre el número de niños con discapacidad, qué discapacidades tienen y la forma en que las discapacidades afectan sus vidas. Como resultado, pocos gobiernos disponen de una orientación fiable para la asignación de recursos a fin de apoyar y ayudar a los niños con discapacidad y sus familias.
La Convención de Derechos de Personas con Discapacidad
Cerca de un tercio de los países del mundo no han ratificado aún la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, según Unicef, que insta a todos los gobiernos a cumplir sus promesas de garantizar la igualdad de derechos de todos sus ciudadanos, incluidos los niños más excluidos y vulnerables.
De ahí que el informe solicite a los gobiernos que ratifiquen y apliquen la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Convención sobre los Derechos del Niño, y que apoyen a las familias para que puedan satisfacer los costos más elevados que supone el cuidado de los niños con discapacidad.
Los organismos internacionales deberían asegurarse de que el asesoramiento y la asistencia que prestan a los países en desarrollo sean compatibles con ambas convenciones y promover una investigación mundial sobre la discapacidad para generar datos y análisis que orienten la planificación y asignación de recursos.
El Estado Mundial de la Infancia correspondiente a 2013 hace hincapié en la importancia de involucrar en la sociedad a los niños, niñas y adolescentes con alguna discapacidad consultándoles sobre el diseño y la evaluación de los programas y servicios que están destinados a ellos.






































































