dia mundial 202624 Mar 20266 minutos de lectura

Érica Martines: «La campaña #NoSoyYoEresTú tenía que incomodar un poco»

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Un año más, nuestra campaña por el Día Mundial del síndrome de Down —21 de marzo— ha sido un éxito. En este caso, #NoSoyYoEresTú ha logrado un gran impacto en medios de comunicación y redes sociales. Sin duda, su mensaje en favor de la inclusión ha llegado tan lejos gracias a la idea creativa de su spot y a su lema: “Tener síndrome de Down no es un problema. El problema lo tienes tú si piensas lo contrario”.

El resultado tan positivo de la campaña es fruto del trabajo de la agencia creativa Contrapunto BBDO, premio Trébol de Down España 2025, cuyo equipo lleva acompañándonos durante los últimos ocho años en diferentes campañas de sensibilización.
Entrevistamos a Érica Martínes, directora de cuentas de la agencia, a quien agradecemos su compromiso, trabajo y cariño, así como el de todo su equipo, en el desarrollo de #NoSoyYoEresTú, para conocer cómo ha vivido el proceso de creación de la campaña y su éxito.

¿Cómo valoráis el éxito de la campaña #NoSoyYoEresTú?

Estamos muy satisfechos. Lograr un éxito así año tras años es un verdadero reto y también una satisfacción enorme para el equipo y para la agencia.
Creemos que es una campaña sólida, coherente y con una idea muy clara detrás. Tiene una estructura sencilla, pero conceptualmente muy potente.
Es una campaña que no explica en exceso, no dramatiza. Y eso, en comunicación social, es una decisión importante.
La campaña no pide empatía desde la compasión, sino desde la autocrítica. El claim #NoSoyYoEresTú es directo y valiente. Refleja madurez tanto de la marca, como de la conversación social.
Además, la evolución también está en el despliegue: hemos construido una campaña pensada desde el inicio para vivir de forma coherente en múltiples canales.
Desde el principio la concebimos como una campaña integral. Además de las piezas audiovisuales para TV y digital, hemos desarrollado un despliegue muy potente en exterior, radio y redes sociales.

¿Cómo nació la idea creativa de la campaña del Día Mundial del Síndrome de Down? ¿Cuál fue el punto de partida?
El punto de partida fue identificar que el verdadero obstáculo no está en quien tiene síndrome de Down, sino en el entorno que le infantiliza, le sobreprotege o le subestima. De ahí surge la estructura de las piezas: “Él es Martín y tiene un problema…”, “Ella es Ana y tiene una limitación…”, para después revelar que aquello que parece una condición personal es, en realidad, un prejuicio externo.
La campaña señala algo muy claro: el síndrome de Down no es el problema. El problema es cómo lo miramos.

Cuando recibisteis el briefing de DOWN ESPAÑA, ¿qué fue lo primero que pensasteis que debía transmitir la campaña?
Cuando recibimos el briefing de DOWN ESPAÑA tuvimos claro que la campaña debía transmitir respeto, madurez y reivindicación.
No queríamos un discurso complaciente ni paternalista. Tenía que ser firme, directa y contemporánea. Sobre todo, debía reflejar situaciones reales en ámbitos clave como el laboral, el educativo, el sanitario o el afectivo. Lugares donde la inclusión muchas veces se queda en lo superficial.
La campaña tenía que incomodar un poco. Porque solo cuando algo te interpela personalmente, te planteas cambiarlo.

¿Cómo ha sido el proceso creativo desde la primera reunión hasta la pieza final?
Ha sido un proceso muy estratégico y consciente del tono. Optamos por una narrativa en tercera persona que refuerza la idea de que la sociedad observa, etiqueta y define. Esa distancia narrativa ayuda a que el espectador se sienta aludido.
Trabajamos mucho la estructura repetitiva, problema, impedimento, limitación, dificultad, para construir una campaña sólida y reconocible. Y afinamos cada situación para que fuese cotidiana y verosímil: la cita en el cine con seis personas, el trabajador relegado a fotocopias, la alumna siempre “árbol 2”, la adulta tratada como una niña en consulta médica.
Cada historia funciona por sí sola, pero juntas construyen un retrato más amplio de cómo opera el prejuicio en distintos entornos.

¿Qué ha sido lo más complejo o desafiante a la hora de trabajar una campaña con un enfoque social tan sensible?
El mayor reto ha sido el equilibrio. Señalar el prejuicio sin caer en la confrontación agresiva. Mostrar situaciones incómodas sin caricaturizarlas.
También era importante no victimizar a las personas protagonistas. En las piezas, no aparecen como vulnerables, sino como personas conscientes de lo que ocurre a su alrededor. Esa mirada, a veces de resignación, a veces de ironía, es clave para trasladar dignidad.

¿Qué papel han tenido las propias personas con síndrome de Down en el desarrollo de la campaña?
Han sido el centro de todo. No solo como protagonistas, sino como referencia constante para validar que las situaciones representadas reflejan realidades cotidianas.
La autenticidad era innegociable. Cada gesto, cada silencio, cada reacción debía sentirse real. Porque el mensaje pierde fuerza si no nace de experiencias reconocibles.

El impacto en redes sociales y en medios de comunicación ha sido muy amplio, ¿qué impacto esperáis que tenga esta campaña en la sociedad y, especialmente, en el ámbito laboral y educativo?
Esperamos que ayude a revisar comportamientos cotidianos. En el ámbito laboral, que invite a ofrecer oportunidades reales de desarrollo y no roles simbólicos. En el educativo, que cuestione las expectativas bajas disfrazadas de protección.
Si conseguimos que alguien se pregunte si está limitando sin darse cuenta, estaremos avanzando hacia una inclusión más auténtica.

¿Qué os motiva a implicaros tanto en las campañas de DOWN ESPAÑA? ¿Qué significa para BBDO trabajar en este tipo de proyectos?
Trabajar con DOWN ESPAÑA es una responsabilidad y un privilegio. Son proyectos que te obligan a ir más allá de lo creativo y conectar con un propósito real que va más allá de la comunicación.
Para BBDO, este tipo de proyectos representan la capacidad transformadora de las ideas. No se trata solo de generar notoriedad, sino de contribuir a cambiar percepciones, miradas. Cuando la creatividad tiene un propósito social real, el impacto trasciende la campaña.

Si tuvieras que resumir el mensaje central de la campaña en una frase, ¿cuál sería?
El síndrome de Down no es el problema; el problema es el prejuicio.
O, en la propia línea de la campaña: No soy yo. Eres tú.

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