“Tenemos los mismos derechos que las personas sin discapacidad”
![]() |
|
Abel García tiene 27 años y es usuario de DOWN PONTEVEDRA-XUNTOS. |
Abel, que tiene 27 años y es vecino de la localidad de Xustáns, lleva siete años acudiendo a DOWN PONTEVEDRA-XUNTOS para formarse y conseguir introducirse en el mercado laboral. Siempre lo ha hecho de la mano del Empleo con Apoyo, y ahora el Diario de Pontevedra ha contactado con él para que les explique de primera mano en qué consiste esta modalidad de empleo orientada a la inserción laboral de las personas con discapacidad.
El joven explica que el proceso comienza con sesiones de formación y asesoramiento para encontrar un empleo y que, una vez se accede a un puesto de trabajo, el personal de apoyo de la asociación «te acompaña para que te familiarices con el puesto». «Están contigo para que conozcas al encargado y al jefe, si es que está (sonríe), y explican tus funciones y cómo tienes que atender al público». Con el paso del tiempo esa supervisión se hace intermitente hasta que llega un momento en el que el empleado domina a la perfección todas sus tareas. «Entonces te dan rienda suelta», añade.
Su currículum vitae está repleto de experiencias laborales. Abel ha trabajado de peón de mantenimiento de parques y jardines en el Ayuntamiento de Ponte Caldelas, de ayudante de carpintería en la parroquia de Caritel, de reponedor en un supermercado del grupo Moldes y de ayudante en un taller.
El contrato más largo fue de seis años en las termas de Cuntis donde se convirtió en una pieza clave del área de maniluvios y pediluvios, «un tratamiento que consiste en dar agua en las extremidades inferiores de los brazos y las piernas, y que es beneficioso para la soriasis, la mala circulación y los huesos».
Sin duda, este fue el empleo del que guarda un mejor recuerdo, «porque me sentí muy involucrado y muy acogido por parte de los empresarios y los trabajadores».
En la rama sanitaria
Actualmente está en el paro, afectado por la lacra del desempleo que pesa sobre 4,5 millones de españoles. Asegura que el «panorama se presenta difícil», pero se resiste a tirar la toalla, de hecho, acude casi a diario a DOWN PONTEVEDRA-XUNTOS para reforzar su formación y encontrar un nuevo empleo.
Abel tiene las ideas claras y busca «un perfil concreto, dentro de la rama sanitaria». Su reto es conseguir una plaza de celador y ejercer sus funciones como marcan las pautas, «llevar los historiales a los médicos y todas esas cosas que hacen los celadores». La única experiencia que rescata de su currículum para encaminar su objetivo es un «curso dos horas de primeros auxilios, promovido por el Concello de Ponte Caldelas».
Por ello, reclama «más información y formación sobre ese puesto de trabajo».
En cuanto a otras reivindicaciones, Abel no tiene dudas y, si tuviera la oportunidad del Gobierno le diría «que tuviera en más en cuenta a las personas con alguna discapacidad, que sepa que estamos ahí y que tenemos los mismos derechos que las personas sin discapacidad».







































































