Noticia28 Nov 20123 minutos de lectura

El programa de Empleo con Apoyo de DOWN EL EJIDO consigue una nueva inserción laboral

María del Mar, Juan, Chari, y ahora el turno es para Francisco. Cuatro jóvenes en edad laboral que este año han realizado prácticas en diferentes empresas ejidenses. Tener síndrome de Down no les ha frenado a la hora de hacerse un hueco en la complicada búsqueda de un trabajo, y todo ello gracias a la labor que realiza DOWN EL EJIDO a través de su programa de Empleo con Apoyo.

El caso de Francisco

Una de las responsabilidades de Francisco: ocuparse de que las mesas se encuentren en perfecto estado.

Una de las responsabilidades de Francisco: ocuparse de que las mesas se encuentren en perfecto estado.

Francisco López , un joven de 23 años con síndrome de Down, es el último caso de éxito del Empleo con Apoyo. Trabaja como ayudante de camarero en el Hotel Victoria. Durante los meses que lleva desempeñando su labor está demostrando su valía a diario en el ajetreado mundo de la hostelería.

Para ello, ha contado con el apoyo de DOWN EL EJIDO y su programa de Empleo con Apoyo por el que, al igual que anteriormente a sus tres compañeros, le ha acompañado una preparadora laboral para el aprendizaje de sus tareas. Conforme las ha ido realizando de forma autónoma, la preparadora se ha retirado, y a día de hoy Francisco ya se vale por sí mismo.

Ahora complementa el trabajo en el Hotel Victoria, donde sus compañeros le están ayudando y cuenta con el apoyo de una persona de la propia empresa que le supervisa, con tutorías y con la parte teórica del taller de empleo que desarrolla DOWN EL EJIDO

El apoyo de la familia

Natalia Villegas, madre de Francisco, afirma que esta modalidad de inserción laboral supone un paso adelante en el aprendizaje de las personas con discapacidad intelectual, pero también para las familias, «sobre todo para perder miedos. Si todas las madres tenemos miedo a que a nuestros hijos les pueda pasar algo, creo que en las madres de personas con síndrome de  Down  este miedo es mayor. Sentimos que dada su discapacidad están más indefensos. Y si bien, en alguna medida, puede ser así, también es verdad que posiblemente nuestro miedo sea mayor que el riesgo que en realidad corren nuestros hijos«.

Para Natalia que Francisco esté trabajando «supone dejarlo solo y esto, a veces, asusta. Pero sorprende ver cómo son capaces de desenvolverse si se les da una oportunidad. Si ellos son capaces, lo menos que podemos hacer es perder esos miedos y darles esa oportunidad que se merecen».

La madre de Francisco dice que ella también está aprendiendo «de su capacidad de esfuerzo y adaptación. Es reconfortante ver  cómo cuenta a todo el que se encuentra que él trabaja en el Hotel Victoria, y te hace una relación de los nombres de sus compañeros, o le cuenta alguna de las cosas que hace.» Como es lógico y normal, a su hijo «le gusta sentirse y que le traten como a cualquier adulto«.

Natalia se muestra agradecida por ?el trabajo de los profesionales que hay detrás de cualquier programa de Empleo con Apoyo, así como de las empresas involucradas».

Puede leerse el artículo original publicado en La Voz de Almería pinchando en este enlace.

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