Noticia27 Abr 20093 minutos de lectura

El CERMI propondrá una serie de medidas para ampliar el bloque de autonomía personal de la Ley de Dependencia

La propia Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia, en su disposición final primera, establece que «trascurridos los tres primeros años de aplicación progresiva de la Ley», lo que ocurrirá en 2010, se llevará a cabo «una evaluación de los resultados de la misma, proponiendo las modificaciones en la implantación del Sistema» que se estimen procedentes.

Las propuestas de mejora del CERMI pasan por conectar la promoción de la autonomía personal y la atención a la dependencia con las competencias del Estado en materia de Seguridad Social, al menos en el nivel garantizado, para favorecer la creación de un Sistema uniforme, equilibrado y armónico, sin desigualdades por razón del territorio en el que resida la persona beneficiaria.

Otro bloque de propuestas irá a consolidar y ampliar el bloque de autonomía personal de la Ley, hoy claramente deficitario, en comparación con el de la dependencia pasiva, modelo tradicional que es el que hace suyo la actual Ley. Así, el CERMI planteará la inclusión como prestaciones del Sistema la concesión de productos de apoyo (ayudas técnicas y tecnologías para al autonomía personal) y la cobertura de las actuaciones de accesibilidad universal en el entorno de la persona en situación de dependencia.

Otro dispositivo que hay que potenciar considerablemente es el de los servicios de promoción de la autonomía personal, que hoy está infradotados en la Ley y su despliegue, y que resultan absolutamente esenciales para estimular formas de vida autónoma.

También se pedirá una regulación amplia y flexible de la figura del asistente personal, que debe estar a disposición de cualquier persona que lo necesite para su proyecto de vida, con independencia de su grado y nivel de dependencia, y para todas las actividades de la vida. Asimismo, el CERMI planteará que se creen oficinas de vida independiente por parte de cada Administración, ligadas con el movimiento asociativo de la discapacidad, para la gestión de estos servicios de asistencia personal y la difusión y el fomento de este estilo de vida.

Otros aspectos que necesitarán ser revisados, a juicio del CERMI, son el ajuste de los baremos de valoración a la luz de la experiencia adquirida en estos primeros años, el fortalecimiento del principio de elección y libre opción por parte del usuario, que debe ser el preferente a la hora  de escoger el programa de apoyos, y la mejora de la participación del sector no lucrativo en el despliegue del Sistema y en la gestión de sus servicios y prestaciones.

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