Noticia21 Ene 20143 minutos de lectura

Descubren la implicación del ácido oleico en el síndrome de Down

Ana Velasco, investigadora de Incyl, en el laboratorio.

Ana Velasco, investigadora de Incyl, en el laboratorio.

El ácido oleico actúa como factor neurotrófico, promoviendo el crecimiento y la diferenciación de las neuronas. En cambio, la sobreexpresión de determinados genes asociada al síndrome de Down, impide que este acido cumpla con su función. Esto deriva en que el cerebro no llegue a madurar correctamente. Es lo que han descubierto los investigadores del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl) de la Universidad de Salamanca.

Aunque este estudio no tenga aplicaciones terapéuticas para el colectivo, podría servir para explicar los problemas de discapacidad cognitiva que se asocian con el síndrome de Down. Su objetivo era comprobar qué efectos tiene el ácido oleico en el síndrome de Down, después de que un trabajo previo descubriera cómo esta molécula es captada por las neuronas para promover su diferenciación, el proceso por el que las células alcanzan sus características específicas. La idea de la investigación era ver si el ácido oleico podría emplearse como instrumento para estudiar las bases moleculares del problema.

En particular, los científicos han descrito la importancia del gen Dyrk1A. Este gen ya estaba identificado como causa de alteraciones morfológicas en el sistema nervioso central. «Vimos que por culpa de la sobreexpresión de este gen, el ácido oleico no estaba funcionando como debería en la línea celular trisómica», señala Maruan Hijazi, uno de los investigadores del equipo.

Después de este trabajo ‘in vitro’, el siguiente paso fue comprobar los resultados en ratones de laboratorio y, de nuevo, observaron que el gen Dyrk1A impedía la acción neurotrófica del ácido oleico. Mientras que los animales sin alteraciones genéticas lograban una correcta diferenciación neuronal, las neuronas de los ratones con trisomía 21 no alcanzaban la misma madurez.

El equipo sigue trabajando ahora para comprender mejor el proceso, y están realizando estudios para comprobar dónde y de qué forma se localiza el ácido oleico en las células. De este modo, han averiguado que se incorpora a las membranas de las células diploides, pero que no ocurre así en las trisómicas.

Implicaciones clínicas

Los estudios que realiza este equipo pertenecen al desarrollo del cerebro en una fase prenatal, de manera que sirven para comprender mejor las bases moleculares del síndrome de Down, pero en teoría es difícil que tengan aplicaciones terapéuticas para las personas con esta discapacidad intelectual.

Sin embargo, esta investigación ha servido de referencia para un estudio piloto realizado en el Centro de Regulación Genómica de Barcelona por el equipo de la neurocientífica Mara Dierssen. A un grupo de pacientes con síndrome de Down se les ha administrado té verde, que contiene sustancias que inhiben al sobreexpresión del gen Dyrk1A, y los resultados han sido muy positivos a nivel cognitivo, por lo que este gen podría convertirse en una diana terapéutica contra la que actuar.

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