Noticia29 Jun 20123 minutos de lectura

“Me gustaría tener hijos, y me gustaría casarme y que mis padres me respetasen”

Cristina fue, junto a Tonet Ramírez, portavoz de las personas con discapacidad ante la ONU en 2010.

Cristina fue, junto a Tonet Ramírez, portavoz de las personas con discapacidad ante la ONU en 2010.

Su participación fue en una mesa redonda en la que se profundizó sobre «La experiencia de las mujeres con discapacidad ante sus derechos sexuales y reproductivos». Cristina fue hace dos años portavoz de las personas con discapacidad intelectual ante las Naciones Unidas, y participó en la elaboración de la Guía de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Aprovechando esta experiencia, expuso qué significan estos derechos para el colectivo de mujeres con síndrome de Down, y aprovechó para explicar algunas situaciones en las que se vulneran. La joven quiso incidir en el derecho a formar una familia, a la igualdad entre géneros, la toma de conciencia y la protección del hogar y de la familia.

En su opinión, ser mujer y tener alguna discapacidad implica muchas veces ser discriminadas por esas dos razones, a lo que viene a sumarse que el lugar de nacimiento suele agravar esta discriminación; es en los países menos desarrollados donde menos se respetan los derechos de las mujeres con discapacidad.

Derecho a formar una familia

Tener pareja, casarse y formar una familia son con frecuencia, según Cristina, derechos que no se respetan cuando el sujeto es una mujer con discapacidad. No quiso pasar por alto que quien no los respeta «a veces, es la familia, porque tiene miedo».

Cristina quiso dejar claro que las mujeres con discapacidad pueden elegir su vida, con quién quieren vivir, dónde quieren vivir, su profesión, tener pareja, o tener hijos. No dejó pasar por alto que debe ser también decisión suya si quieren ser esterilizadas o no.

En opinión de la joven, a pesar de que se respete la toma de decisiones de las mujeres con discapacidad, éstas casi siempre dependen y tienen que estar consensuadas y apoyada por la familia y que la sociedad lo favorezca.

Experiencia propia

Cristina expuso el caso que mejor conoce para ilustrar la situación del colectivo: su propia vida. Haciendo un repaso a su recorrido como mujer con discapacidad, reconoció haber conseguido y mantenido una formación, un trabajo, amigos, y familia. Aclaró que está «aprendiendo a vivir de manera independiente y autónoma con compañeros con y sin discapacidad. Además, desde mi propio deseo: me gustaría tener hijos y me gustaría casarme y que mis padres me respetasen?.

Según ella, su presencia en la Conferencia le ha permitido hablar de su capacidad para poder tener relaciones sexuales y de tener hijos. Cristina sabe que es difícil, pero quiere «conseguirlo con mi esfuerzo y ayuda de mi familia y profesionales».

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