Dos hoteles de Chiclana contratan a trabajadores con síndrome de Down
Habla para el Diario de Cádiz (www.diariodecadiz.es) la coordinadora de la ASODOWN Asociación Síndrome de Down de Chiclana, Begoña Braojos, en una noticia que reproducimos aquí íntegramente:
Esta entidad ha logrado que dos de sus alumnos con síndrome de Down puedan ser contratados en hoteles de la ciudad durante varios meses. Para ello, los responsables de la asociación, encabezada por Francisco Rueda, han tenido que realizar una constante y prolongada labor para conseguir ese objetivo.
Este esfuerzo ha dado sus frutos con la contratación de dos chicos con discapacidad intelectual en los hoteles Sol Sancti Petri y Valentín Sancti Petri, ambos en el Novo. Son Juan Hernández, de 25 años, y Jesús Rueda, de 22, que ya trabajan como reponedor y camarero, respectivamente, en esos establecimientos hoteleros.
«No ha sido fácil, porque la preparación es larga y continua. Hablamos de años de aprendizaje», manifestaba Verónica Domínguez, preparadora laboral de jóvenes con síndrome de Down. Tanto ella como Braojos reconocen que han efectuado infinidad de llamadas telefónicas y se han «pateado» toda Chiclana para intentar arrancar un compromiso de trabajo a los empresarios. «Nos han cerrado muchas puertas, pero al final se ha logrado contratos para Jesús y Juan». Este hecho ha supuesto un acicate para la asociación, ya que por vez primera han alcanzado la meta de encontrar un empleo para dos jóvenes con ‘Down’.
Tanto Juan como Jesús sólo trabajan dos horas al día bajo la supervisión de la preparadora laboral y empleados de los hoteles que hacen las veces de monitor. Desde Síndrome de Down en Chiclana se aprovechó la ocasión para agradecer a los responsables de los hoteles Sol Sancti Petri y Valentín su disposición, atención y familiaridad en cuanto al trato dispesando [sic] a esos jóvenes desde su aterrizaje en su puesto de trabajo.
Esta asociación tiene en ‘cartera’ a otros nueve chavales que padecen el síndrome, quienes ya han finalizado la fase práctica para y ya están preparados para iniciar una experiencia laboral. Cinco de ellos ya están formados para camareros y los otros cuatro para desarrollar labores de masaje o relajación. «Es probable que se consiga algún contrato más en un hotel o restaurante de Chiclana para algunos de ellos», avanzaba Verónica Domínguez, quien asegura que como empleados «son formales y serio». En esa misma idea redunda Braojos, «son trabajadores, responsables, respetuosos y ordenados», añadió.
Juan y Jesús son la prueba del empeño y las ganas por demostrar que ellos valen. Sólo es cuestión de que les ofrezcan una oportunidad.






































































